20 de octubre de 2021
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Agricultores el Ministro tiene la palabra

20 de septiembre de 2010
20 de septiembre de 2010

Esa ha sido una constante histórica. Doce años atrás, antes de las elecciones presidenciales de 1998 cuando resultó elegido Andrés Pastrana Arango y de cuyo gobierno fueron ministros de hacienda Juan Manuel Santos hoy presidente de la república y Juan Camilo Restrepo actual Ministro de Agricultura, al agro colombiano no se le veía presente ni futuro. Restrepo Salazar aspiró a la presidencia de la república y se recuerda hoy como en esa época a los agricultores del Quindío les hablaba de la obligación que tenía el país de propiciar crecimiento con equidad. Planteaba la necesidad de crear condiciones macro empresariales que pudieran complementarse con sanas políticas sectoriales.
Los planteamientos del Ministro Restrepo Salazar siempre han sido serios. Cuando pasó por el Senado de la República fue uno de los pocos congresistas en quién se podía confiar el estudio permanente de la economía colombiana. El ministro ha sido es y será un colombiano a quien se le puede creer y eso es precisamente lo que hoy queremos decir en esta nota. El Quindío sigue siendo un departamento con enormes posibilidades agrícolas. A la vocación cafetera de la región que tiene mucho significado, porque el Quindío ha demostrado una inclinación natural a la caficultura desde siempre, se deben sumar muchos otros factores fundamentales para el campo. La fertilidad de la tierra, -la del Quindío produce mucho-. Uno podría decir que las tierras del departamento tienen fertilidad suficiente para producir en todas las épocas y estados del tiempo.
Ojala el gobierno nacional en medio de tantas complejidades como las del país mirara hacia esta región con una particular intención agrícola. El gobierno nacional puede imponer la eficiencia del gasto público. Con semejante equipo económico como el que ha logrado armar el presidente Santos, los quindianos creeríamos que esta es una buena oportunidad para el departamento. Este gobierno está en capacidad de hacer rendir la plata, lo que no se puede es descuidarla un segundo, porque la corrupción vive al acecho y precisamente ha sido en los descuidos del gobierno, deliberados unas veces o inocentes otras, cuando los corruptos han hecho y deshecho con el país.
El Quindío –señores Presidente y Ministro de Agricultura- no ha perdido su vocación agrícola. Aquí se mantiene latente el amor por la caficultura, por el plátano. Los productores de aguacate, los cultivadores de cítricos, los agricultores en general de esta comarca quieren la tierra y creen en ella. No sabe uno si se requieran reformas de fondo para el sector agropecuario del país, pero lo que si entendemos es que en el gobierno hay con quien construir una política para que la agricultura sea en la economía del país lo que se merece ser. Este gobierno puede trabajar y hacer cosas importantes por todos los subsectores del campo.
Es indispensable por supuesto, que los quindianos hagamos un esfuerzo por evitar la dispersión. En el Quindío los agricultores no pueden competir, tienen es que ser socios integrarse, construir cadenas y en eso el gobierno nacional nos puede ayudar mucho, no sólo a kis agricultores de este departamento, sino en general a los del país. Lo puede hacer apoyando la fabricación de bienes agroindustriales para que se le pueda garantizar a los agricultores demanda en el país y por fuera de él.
En el Quindío está siendo de una gran utilidad el turismo, hay que mantenerlo, hacerlo crecer, apoyarlo, ampliar para los turistas las atracciones que sean requeridas en ese mercado tan especializado, pero el departamento no puede perder su vocación agrícola. La agroindustria tiene que ser propulsora de la economía regional, sobre eso no puede existir la menor duda.