17 de mayo de 2021
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Desde el Quindío

7 de agosto de 2010
7 de agosto de 2010

Sin demeritar la “prestancia” o los que por aquí llaman importantes, cercanos al partido de gobierno, ninguno reúne las características exigidas por Santos para conformar su gabinete y su entorno.

Quienes han seguido de cerca el accionar político del presidente saben que su mejor virtud es saber rodearse y de eso no cabe ninguna duda.

Si se hace un repaso a las personas que acompañarán al mandatario de los colombianos en el ejercicio de gobierno, todos sin excepción, son de las grandes ligas de la inteligencia y la política del país. Incluso se ha llegado a entender que hay ministros que son superiores o más sobresalientes que Santos en algunos temas de gobierno.

Por estas “majaderías” el departamento del Quindío ahora atravesará por el desierto de la burocracia nacional.

Quines aseguraban ver a uno que otro militante ortodoxo o purasangre del partido de la U.  en la órbita cercana del poder pueden salirse de esa encrucijada mental porque por el momento nos fuimos en blanco.

La ingenuidad de Julio Ernesto

Pese a que los oportunistas salen a caerle sin misericordia al ex procurador Julio Ernesto Ospina no hay que dudar que durante mucho tiempo fue reverenciado por los que ahora quieren hacer presa de su desgracia.

Julio Ernesto ha sido un hombre probo y decente. Quisieran muchos de los que hoy lo atacan tener la solvencia moral y el decoro de este ciudadano.

Julio Ernesto Ospina ha pecado siempre por ingenuo. Ha creído en quienes lo rodean y muchas veces ha sentido de cerca la ingratitud y la petulancia de los que ahora dictan cátedra de moral y ética.

Hay  algunos pseudoperiodistas  que en desconfiables escritos, al vaivén de sus pequeñísimos intereses personalistas,  salen a pontificar sobre la destitución del procurador Ospina Gómez.

No hay nada más denigrante y que refleje más la miseria humana que los que hacen uso de la desgracia ajena para reivindicar sus mezquinas actitudes.

Julio Ernesto tuvo una infortunada permanencia en la procuraduría regional pero no hay ninguna duda que seguirá siendo ,ese sí, una reserva moral del departamento.

Cuando se cuestiona la ética y la falta de escrúpulos de quienes ejercen actividades públicas ahí seguirá siendo Ospina Gómez un faro que podrá mostrarse  ante sus conciudadanos porque él no ha cometido ningún delito lo que le habilita para seguir siendo un hombre decente y de bien.

Las aves de carroña se conocen de acuerdo a la morriña que persiguen.