7 de agosto de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Declarada la sequía, en la fábrica de agua de Pereira

17 de agosto de 2010
17 de agosto de 2010

Mal podríamos desconocer el gran reto del agua en el siglo XXI, ni la gran responsabilidad y el rol protagónico que les cabe a las corporaciones autónomas regionales para liderar, controlar y racionalizar los programas  de ahorro y uso eficiente del agua, con el acompañamiento y compromiso concertado con la comunidad, pero abrigamos algunos interrogantes que tienen que ser despejados  para que la credibilidad y solvencia  institucional a toda prueba sean prenda de garantía para el presente y futuro de la misión ambientalista.
¿Se tomó en cuenta la fractura del tejido e impacto socio-económico  propiciado con esta medida en la región involucrada? ¿Dentro de la metodología del convenio Carder-UTP se tipificaron los índices de pluviosidad, convergencia y correlación de aguas? ¿Por qué mientras en esquemas avanzados de protección ambiental se les retribuye a las comunidades una especie de regalía por la generación y salvaguardia del agua con incentivos  económicos y exenciones tributarias, aquí se les castiga privándolas de su agua a la que tienen derecho  prioritario? ¿Cómo y quién asumirá la reparación e indemnizaciones por el detrimento comercial y la lesión enorme de tipo económico a los  habitantes, agricultores, empresarios y a quienes le apostaron al  ecoturismo y desarrollo sostenible de una región abruptamente privada del derecho del agua?¿Por qué no se ataca el verdadero problema de fondo representado por los únicos cultivos que existen en la zona y de los cuales ha sido socia la Carder en grandes extensiones de pinos y eucaliptos que han deforestado las cuencas de los ríos y son los peores enemigos del agua, consentidos y estimulados precisamente en una fábrica de agua en proceso de desertización? ¿Por qué la medida es abiertamente discriminatoria contra el campo, al cual se le impone el sacrificio, mientras que en la ciudad se continúan dando matrículas a diestra y siniestra a cualquier invasión que tenga patrocinio político. En dónde está entonces el  cacareado principio de la igualdad? ¿Cómo se espera retener a los campesinos en el campo y evitar su desplazamiento a los cinturones de miseria de la ciudad  para tener el derecho al agua? ¿Cuáles son los programas de desarrollo tecnológico e inversiones puntuales de la autoridad ambiental en la cultura de receptación  y aprovechamiento de aguas lluvias, adquisición, recuperación y protección de nacimientos de agua e implementación de sistemas de guardabosques?
 Apoyamos y respetamos el excelente trabajo de la Carder en los distintos frentes de su competencia a lo cual no puede ser indiferente ningún habitante del planeta en el siglo de la sustentabilidad, pero queremos sobre todo una autoridad ambiental también amigable con el hombre del entorno, que defienda al campesino, respetuosa de las minorías y con un gran reflejo en la riqueza social traducida en la calidad de vida de la población. La Tarde.