7 de agosto de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

¡Viva el 11!

31 de julio de 2010

66 años después, en 1907, contra tal evidencia la Asamblea Nacional Constituyente y Legislativa del dictador Rafael Reyes mediante el art. 1º de la ley 39 de 15 de junio de ese año dispuso que “el 20 de Julio de 1910, primer centenario de la memorable fecha inicial de la Independencia nacional, será celebrado con la correspondiente solemnidad”.

De ahí deviene el 20 como supuesta efemérides esencial de gesta tan grande a pesar de su insuficiencia histórica. No obstante tan grave falencia se le tiene como fecha auténtica del principio de nuestra emancipación nacional. Y sin necesidad de restarle importancia como uno de los hitos del proceso que la creó, es aberrante sustituir con ella la trascendencia del 11 de noviembre.
Desde San Gil, Santander, Mosquera, cofundador de la República y por consiguiente revestido de la más alta autoridad para ello, envió el 13 de abril de 1841 esta carta al Alcalde de Coromoro, también Santander, que lo había invitado a festejar allí el 20 de julio: “San Gil, 13 de enero de 1841.-Señor Jefe Municipal: En contestación a su atenta carta, debo decir a usted: que jamás ni como magistrado, ni como hombre público, ni como particular he reconocido como efemérides nacional el acto revolucionario que tuvo lugar en Bogotá el 20 de julio de 1810. Si debe celebrarse como efemérides memorable, el primer pronunciamiento que se hizo en el antiguo Nuevo Reino de Granada, correspondería al que tuvo lugar en Quito en 1809; pero contrayéndonos a lo que hoy es territorio de Colombia, debería celebrarse el 22 de mayo de 1810 en que tuvo lugar la deposición del Gobernador de Cartagena Brigadier Montes y el establecimiento de un Gobierno provisorio en aquella plaza fuerte, que tuvo gran influencia política en todo el Virreinato y fue secundado por Pamplona el 4 de julio de 1810 y por la vecina ciudad del Socorro el 10 del mismo mes y año. La Legislatura del Estado de Cartagena fue además la primera que con el carácter de representación pública, proclamó la independencia absoluta de España de modo oficial el Once de Noviembre de 1811. Toca, señor Jefe Municipal, a los hombres públicos que vivimos y que pertenecemos a los fundadores de la República, rectificar los hechos de que hemos sido testigos, para que no se adultere la historia. Por todo lo cual concluiré manifestándole que no contribuiré para celebrar una fiesta que no puede conmemorar el hecho principal de nuestra regeneración política ni de nuestra independencia. T. C. de Mosquera”.
Esa trascendental carta se halla publicada en la página 51 del libro “Presencia de un pueblo” del santandereano Rito Rueda, editado en 1968 por el Banco Santander y constituye sin dudas prueba irrefutable del error que la Asamblea Nacional Constituyente y Legislativa de 1907 cometió al señalar el 20 de julio como fecha de nuestra emancipación nacional.
Al conocerla, de seguro la Academia de Historia de Cartagena, presidida por León Trujillo Vélez y de la que son miembros entrañables amigos, ponderará la magnitud de su valor histórico.El Universal.

*Abogado, catedrático, ex Representante, ex Senador, ex Gobernador, ex embajador ante la ONU.