14 de agosto de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Las desdichas de Santa Cecilia

9 de julio de 2010
9 de julio de 2010

El poblado vibra con la música que invita a la fiesta  y al olvido de frenesí de la ciudad. Todo eso -y su calidad de paso obligado entre Quibdó y el centro del país-  le marcan un destino aun sin  concretar.

 Desde 1989, el Departamento trató de  fortalecer su economía. Creó una  granja que en 1993 fue transformada   en el Centro de Investigaciones Karaví.  Allí los agricultores recibieron asistencia técnica, semillas  de borojó y chontaduro y alevinos para sus  los estanques. Se impulsó el estudio de las plantas medicinales y de los saberes nativos. Se construyeron instalaciones para acoger grupos de investigación, como los del Proyecto Biopacífico.  
Uno de los resultados de ese esfuerzo  fue el aumento de las siembras  de  chontaduro y la llegada del producto a los mercados del Eje Cafetero.
Pero los eventos del Caguán acabaron con todo. Karaví  terminó en refugio de la guerrilla y quedó en ruinas. Muchos miembros de la comunidad fueron asesinados y el éxodo hacia la capital casi desocupa el territorio.
Ahora, cuando todo parecía mejorar, irrumpió el picudo. Ese insecto estaba en el ambiente pero se convirtió en plaga. Parece que fumigaciones erradas exterminaron a sus depredadores y crearon las condiciones para su propagación sin límite. En siete meses destruyó el 90% de las  palmas de chontaduro. No hubo cosecha en el primer semestre de 2010 y las pérdidas  van en  $4.000 millones.   
Este es  un ejemplo del desinterés por la ciencia en Colombia. De la  orfandad de los campesinos frente a las plagas y enfermedades que destruyen sus plantíos.  Ojalá que el Plan Departamental de Ciencia y Tecnología incluya  un programa de investigación para los cultivos en el Chocó Biogeográfico risaraldense. El renacer del chontaduro sólo es posible con la investigación científica.
Este golpe postra de nuevo a Santa Cecilia. El hambre ronda por sus calles  y la desesperanza cunde. Pronto surgirá una oleada de desplazados económicos para agravar el desempleo en Pereira y Risaralda. La Tarde.