17 de agosto de 2022
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Condenan a la Iglesia por doble homicidio de sacerdote

7 de julio de 2010
7 de julio de 2010

Después de avalar el preacuerdo entre la Fiscalía y la defensa del presbítero José Francey Díaz Toro, el Juzgado Promiscuo del Circuito de Belén de Umbría (Risaralda) dictó la sentencia por los homicidios de su compañera sentimental y de su hija menor.

Así mismo, el juzgador ordenó indemnizar a la familia de las víctimas con 600 millones de pesos, por daños y perjuicios.

Los hechos investigados ocurrieron en febrero de 2007 en la casa cural de la Iglesia de Mistrató (Risaralda), donde Díaz Toro, párroco para esa fecha, ultimó con arma contundente a María del Carmen Arango Carmona (32 años), y a su hija María Camila Díaz (5 años).

Los dos cadáveres fueron hallados incinerados el 15 de febrero de ese año a orillas del río Guática, en un paraje entre los municipios de Anserma (Caldas) y Belén de Umbría.

Díaz Toro fue aprehendido el 21 de noviembre de 2007, y aunque inicialmente no aceptó cargos por homicidio doble agravado, luego llegó a un preacuerdo y obtuvo rebaja del 50 por ciento de la pena principal, tasada en 46 años de prisión.

El hoy condenado está en un establecimiento carcelario del Eje Cafetero.

Versión de RCN Manizales

El juez único promiscuo municipal de Belén de Umbría, Risaralda, condenó a la Iglesia Católica a pagar una millonaria indemnización a los familiares de una niña y su madre, asesinadas por el sacerdote manizaleño José Francey Díaz (foto del cura con su hija asesinada), en crímenes cometidos en Mistrató en febrero de 2007 y que conmocionaron al país.

El abogado defensor de las víctimas, Nicolás Andrés Martínez, explicó que luego de la condena de 23 años de cárcel en contra del religioso, los familiares presentaron un incidente de reparación integral, al argumentar que la Iglesia fue negligente en el control del celibato, el que consideran peligroso y con enormes implicaciones de comportamiento.

El juez condenó a la Conferencia Episcopal colombiana a pagar la millonaria suma de dinero, cuyo monto podría superar los 600 millones de pesos, por su responsabilidad civil en las muertes de las dos mujeres.

Por su parte, el investigador del CTI de la Fiscalía en Anserma (Caldas), Everet Palacio, quien descubrió el macabro crimen, recordó que fue en la propia Casa Cural de Mistrató donde fueron asesinadas por el sacerdote José Francey Díaz, su compañera sentimental María Del Carmen Arango y la hija de ambos, la pequeña María Camila de 5 años.

Posteriormente, los cadáveres fueron transportados en el vehículo de la parroquia e incinerados en un paraje en jurisdicción de Anserma.

Por estos hechos fue condenado a 23 años de cárcel el sacerdote Díaz, y a 17 años y 3 meses el sepulturero de Mistrató, Jorge Antonio Morales Ramírez, como coautor.