28 de febrero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Procuraduría archivó investigación disciplinaria contra Senadores ausentistas

24 de junio de 2010
24 de junio de 2010

Se trata de Hernán Francisco Andrade Serrano, Jorge Enrique Gómez Montealegre, Yolanda Pinto Afanador, Alexandra Moreno Piraquive, Alexander López Maya, Piedad Córdoba Ruiz, Luis Fernando Velasco Chávez, Claudia Rodríguez de Castellanos, Jorge Antonio Trujillo Sarmiento, Héctor Elí Rojas, Roberto Gerlein Echeverría y Carlina Rodríguez Rodríguez.

En desarrollo de la investigación disciplinaria, la Procuraduría encontró que los senadores Yolanda Pinto y Roberto Gerlein Echeverría reconocieron su inasistencia a las sesiones y presentaron los documentos que sustentan las razones que motivaron esta situación.

La Procuraduría comprobó que el caso de los congresistas Gómez Montealegre, Andrade Serrano, López Maya, Velasco Chávez, Córdoba Ruiz, Trujillo Sarmiento Rodríguez de Castellanos y Héctor Elí Rojas, la mesa directiva del Senado de la República dispuso la aplicación de una sanción consistente en “realizar el descuento y la solicitud de reintegro salarial derivado de la inasistencia a las sesiones por no existir excusas aceptables”.

Para el Ministerio Público es claro que la inasistencia por parte de los senadores sí se presentó, sin embargo, por tratarse de una corporación colegiada y porque la ausencia de un congresistas no afecta el normal desarrollo de la actividad propia del parlamento, el ordenamiento legal ha previsto los mecanismos de descuento por nómina y de pérdida de investidura, ante reiteradas ausencias.

Destaca además que la Constitución Política y la ley han reconocido que, dada la naturaleza de las funciones que desempeñan los congresistas es posible que se presenten casos de inasistencias que,”aunque carentes de justificación, estén desprovistas de ilicitud disciplinaria”.

Finalmente, la Procuraduría concluyó que el comportamiento de los mencionados senadores a las sesiones “no ha generado, a la luz de la jurisdicción disciplinaria, una efectiva amenaza contra la juridicidad, pues la misma ya se encuentra restaurada a la fecha, y que en tal virtud no alcanza a acreditarse la correspondiente ilicitud sustancial en las conductas de las personas disciplinadas”.