6 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Delaskar Osorio Alzate

28 de junio de 2010
28 de junio de 2010

Hay seres que de paso por el mundo, dejan profundas huellas de realizaciones entre sus semejantes y en los lugares que los albergaron durante los primeros años de su existencia, pero, que lamentablemente solo son reconocidos, cuando ya han partido hacia la eternidad. Sin embargo, la vida de Delaskar, queda signada con el sello de la gratitud y la alabanza de los humiles que se beneficiaron de sus obras bajo el manto del silencio, para no perturbar a los politiqueros de turno que todo los sabotean y critican.
Quienes nacen con el apostolado del civismo, guardan en su interior un manantial de obras que quisieran realizar, pero que, infortunadamente tienen sus limitantes en el tiempo y en el espacio, muchas veces por la imprudencia o ignorancia de las comunidades que los rodean.
Nuestra Patria Chica de Aranzazu, a través de toda su historia, ha visto desfilar hacia la eternidad a destacados exponentes del civismo. Ellos, con sus buenos ejemplos y dedicación han escrito las páginas más bellas para el llamado Faro del Norte. Lamentablemente, muchas permanecen ocultas en el olvido, cuando debieran estar expuestas en la casa de la cultura, para que sirvan de orientación y de guía a las presentes y futuras generaciones.  
Sin haber tenido el privilegio de contarme entre su círculo de amigos, su imagen de hombre cívico permanecerá inamovible, porque siempre estuvo dispuesto a ser la voz del clarín para las causas nobles de su pueblo, y de sus semejantes que lo rodearon con admiración y cariño, pero, sobretodo, fue fiel a su palabra y a los designios del futuro. Cuando emprendía caminos tortuosos llenos de obstáculos, para vencer las dificultades impuestas por los necios y saboteadores que nada entienden ni comprenden sobre lo que es el desarrollo en las entrañas de las comunidades; mas ímpetus tomaba en sus decisiones.
Los líderes cívicos son los guardianes de la memoria de los pueblos, ellos, conocen palmo a palmo su geografía; su cultura y su rancio abolengo, con los chismes menudos y de grandes dimensiones, pero, utilizándolos siempre como citas de referencia para ilustrar el sendero de futuras posiciones. Para poder entender una comunidad, nada más hermoso, que penetrar en ella y conocer sus más íntimos secretos, porque allí están guardados los más dulces, amargos o sagrados procesos de desarrollo. La memoria de los pueblos debe conservarse a más de en sus bibliotecas, en las inquietudes y cerebros cancerberos de sus líderes cívicos.
Como hijo de Aranzazu, quiero llegar a la familia de Delaskar, – su esposa Gloria Inés Restrepo Botero y sus hijos: Luisa Fernanda y Juan David, con un abrazo de solidaridad y condolencia en estas horas de angustia y de dolor. A mi pueblo, para que continuemos honrando las figuras cívicas, no, con condecoraciones ni pergaminos, pero si, con reconocimientos de gratitud sincera, para que los programas y proyectos de desarrollo que se presenten se tengan en cuenta en las administraciones presentes y futuras, sin fatigas politiqueras y sin malquerencias partidistas.
Aranzazu, requiere urgentemente de un plan de desarrollo concertado con las comunidades de todas las tendencias sociales, económicas, educativas, deportivas, industriales, comerciales y políticas. Debemos entender que el plan de desarrollo municipal, es la brújula que orienta el futuro de un pueblo, siempre y cuando se haga teniendo en cuenta los mecanismos Constitucionales de Participación Ciudadana, pero  partiendo de la iniciativa municipal mediante Decreto de convocatoria.

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