6 de marzo de 2021
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El debate económico entre líderes

3 de mayo de 2010

En un artículo que publicó en ese diario con el título de Verde Biche ataca a Mockus porque no ha prometido un gran desarrollo de la infraestructura, porque no ha prometido una revolución en agricultura, porque no ha prometido dar un gran brinco en innovación y en tecnología, y porque es matemático. Santos tampoco ha prometido algo memorable en esos frentes, y el gobierno de Uribe dejó pasar la oportunidad de dotar al país con un conjunto de obras públicas críticas, pero a eso no hace referencia alguna.

A pesar de lo anterior, estos comentarios son bienvenidos porque es necesario poner en primera línea el debate económico, bastante descuidado en los últimos años y en manos de teguas. Uno de los que ha estado agitando ideas ha sido Salomón Kalmanovitz, posible Ministro de Hacienda de Antanas, quien hizo esta semana en el diario El Espectador una sucinta descripción del que podría ser el énfasis económico de Mockus. Sostiene que el desempleo es el principal problema económico del momento y que está afectando desproporcionadamente a los jóvenes, a las mujeres, a los menos educados y a los pobres. El desempleo de las personas en edad de trabajar es 13,5 por ciento, dice él, pero el de los jóvenes es 22.5 por ciento y dentro de éstos, la desocupación de las mujeres es cercana a 30 por ciento. “La tasa de desempleo en el quinto de la población más pobre de los jóvenes entre 20 y 24 años es cercana al 50%”.

El Sr. K le atribuye a las políticas de promoción de la inversión de Uribe una buena parte de la responsabilidad por esa situación y propone combatirla impulsando los sectores productivos intensivos en mano de obra y orientados a la exportación. Le preocupa inmensamente la revaluación del peso y propone moderarla generando superávits fiscales como lo ha hecho Chile en años recientes. Según él, esta disciplina implica desmontar los subsidios y estímulos al capital, la mayoría de ellos vinculados a la estructura tributaria, y las cargas parafiscales a la nómina. En este último frente ha recibido críticas dentro del mismo equipo económico de economistas verdes que defienden al Icbf, al Sena y a las cajas de compensación, pero Salomón cuenta con la rebaja de los parafiscales y una disminución radical de la corrupción para estimular la generación de cerca de 160,000 empleos, propone también mejorar la calidad de la educación técnica y reformar el Sena.

No habla en este artículo de infraestructura pero lo ha hecho en artículos anteriores en los que coincide con el análisis de Juan Benavides que ha levantado tanta ampolla entre los contratistas pechugones. Mockus y Kalmanovitz darían un gran impulso a la infraestructura. Le pondrían fin a la sinvergüencería y la improvisación en las licitaciones. También deben promover una revolución Verde orientada a la exportación de productos agropecuarios y a la producción de alimentos. Para lograrlo y combatir la revaluación, además de las medidas ad hoc y de los fondos de estabilización, necesitan una nueva Apertura, muchos TLCs y reformar a fondo el sistema de regalías, regular su flujo, quitárselas a los corruptos y orientarlas a fomentar calidad de vida y productividad a nivel nacional y local.