5 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Tiempo para reflexionar

13 de abril de 2010

Son varios aspectos los que entro analizar, primero, es criticable el rotundo fracaso y la poca competencia que demostró en estos comicios la Registraduría Nacional del Estado Civil, desde todo punto de vista, no sólo por el caos y el desorden que reinó el día de las elecciones sino porque según el registrador Carlos Ariel Sánchez hasta el mes de junio se conocerán el listado definitivo de los 102 senadores que conformarán la Rama del Poder Legislativo.

En un evento trascendental y fundamental para la vida nacional como lo es  el proceso electoral del pasado 14 de marzo, porque define lo que será el mapa político del país para los próximos cuatro años, no es justo que esto haya ocurrido, máxime cuando se asignaron los recursos necesarios para que este proceso se llevara a cabo dentro de la más estricta organización y coordinación. La ineficiencia demostrada en esta ocasión por la Registraduría y las empresas contratadas por ella para realizar la sistematización y divulgación de los resultados, se enredaron en medio de fallas tecnológicas e improvisación, lo que no tiene ningún tipo de justificación.

Aparte de los problemas con el conteo de los votos y la asignación del número de curules para cada uno de los partidos, otro punto que ha despertado polémica en la opinión pública es el alto número de votos anulados. De acuerdo con Congreso Visible de la universidad de los Andes, por cada diez votos se anuló uno y esto lo podemos demostrar con los boletines expedidos por la registraduría donde se daban a conocer los resultados del 94% de los sufragios al Senado escrutados, de los cuales se anularon 1.403.913 votos de un total de 13.203.762, lo que equivale a más del 10%.

Con los resultados actuales podemos examinar quienes ganaron y quienes perdieron en las elecciones para el Congreso: Considero ganadores además del voto nulo a los partidos y movimientos políticos que se han fortalecido paulatinamente con la reforma aprobada e implementada en el año 2003. Los partidos tradicionales no solamente siguen vigentes, sino que se fortalecieron tanto a nivel regional como a nacional. Los partidos que no lograron el umbral electoral perdieron su personería jurídica, lo que significa que se desvanecieron políticamente.

Las posibles soluciones para las diversas dificultades que se presentaron en los comicios electorales, son múltiples, es ahí donde debemos proceder como legisladores para dar una salida digna a este proceso, es absolutamente necesario comenzar por educar al elector y realizar una reforma al sistema electoral, incluso hay quienes apoyan la eliminación del voto preferente y la reglamentación del voto electrónico, el debate apenas comienza.

En fin después de la discusión y la crítica, solo me queda hacer un alto en el camino para hacer un reconocimiento a aquellos congresistas que han trabajado incansablemente y de forma honesta por mejorar la calidad de los colombianos menos favorecidos como las madres cabeza de familia, la mujer, los discapacitados, la niñez, las víctimas del conflicto, en fin de todos los compatriotas que se han beneficiado con los proyectos e iniciativas y leyes promulgadas por algunos legisladores que se han tomado muy en serio su compromiso con el pueblo y que queriendo continuar su labor pusieron nuevamente en consideración sus nombres para las pasadas elecciones y que por diversas razones no se vieron ratificados en sus cargos.

A todos ellos los invito a que no decaigamos en nuestro propósito, a que continuemos luchando por nuestros campesinos, por la infancia, por el fortalecimiento de las instituciones para que poco a poco logremos el sueño que muchos creen imposible… una Colombia más digna y justa para todos.