26 de septiembre de 2021
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Se perderían dos millones de empleos por resolución que reglamenta trabajo en las alturas

28 de abril de 2010
28 de abril de 2010

Según Moreno Piraquive, la actual resolución pone en serias dificultades a miles de trabajadores de la construcción que realizan labores en alturas por encima de 1 metro con 50 centímetros, que no podrían cumplir con los requisitos sugeridos por la ley, basados en el sistema general de riesgos profesionales.
 
“Resulta curioso que un trabajador en alturas, (electricista, limpiavidrios, pintor de brocha gorda), deba sacar dinero de donde no tiene para cubrir costos de exámenes por 110 mil pesos, equipos de altura por 1 millón 300 mil pesos y la capacitación en instituciones privadas que llega a 450 mil pesos, todo lo cual solo es válido por un año”, advirtió la congresista.
 
Ante esta decisión gubernamental que entrará en vigencia el 23 de julio de 2010, la senadora Moreno Piraquive propuso ampliar este plazo porque en la actualidad no existe la información, ni la infraestructura para capacitar el grueso de los trabajadores de la construcción, lo que acarrearía millonarias pérdidas y un aumento desmedido en los niveles de desempleo.
 
Piraquive aseguró, que lo que requiere el gremio de la construcción con urgencia, es  que se reevalúen los términos para que una persona se considere apta para trabajos en ciertas alturas, porque bajo las condiciones de la nueva resolución, más del 80% de los empleados actuales del sector serían obligados a quedar desempleados o a reducir  sus niveles de ingresos al quedar destinados a ejecutar labores de neta excavación en espacios subterráneos o inferiores a metro y medio de altura (1.5 Mts).
 
Si el Gobierno busca avanzar en su lucha contra el desempleo y sabe que uno de los principales “jalonadores” es la industria de la construcción, no se entiende porque le exige a los obreros que laboran en este sector requisitos difíciles de obtener, si se tiene en cuenta que la mayoría trabaja con contratos de obras civiles, prestan servicios temporales y cotizan al sistema de seguridad como independientes”.
 
De otro lado manifestó la legisladora, que las ARP o Administradoras de Riesgos Profesionales deben hacer parte del proceso de capacitación para la certificación en trabajo de alturas, pues como están las cosas ni el SENA ni las instituciones autorizadas hasta ahora podrían dar abasto con la demanda del sector de la “RUSA” como se conoce popularmente.