21 de septiembre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Lo mezquino de una politiquería polarizada.

22 de abril de 2010

Que en otrora no se hubiese invocado públicamente el cumplimiento de este mandato constitucional o que la autoridad se hacia como los de la ‘oreja mocha’, es otra cosa y la  responsabilidad recae en cada uno de los Presidentes en su respectivo periodo, quien tiene a su cargo la conservación del orden publico en todo el territorio nacional. La seguridad no es un invento reciente del nuevo mesías, no, ésta viene desde que los Romanos se inventaron el Derecho.
Una sociedad sin seguridad es un caos  y es una amenaza latente para la supervivencia lo que afecta el desarrollo armónico y pacífico de la comunidad, siendo una parte del universo programático en un sistema de gobierno democrático, sin que este  pueda llegar a ser el único programa prioritario que merezca toda la atención, desplazando a otros vitales de igual o mayor importancia que buscan satisfacer necesidades apremiantes que demanda la población, sobre todo la mas desprotegida, en los aspectos básicos de seguridad social, en salud y pensiones, vivienda, educación y empleo.
Es inconcebible que un Estado como el colombiano, que no es belicista, destine un 4 o 4.5%  del PIB en el rubro presupuestal  para seguridad  (según  debate de candidatos  en Caracol), mientras se mantienen otros rubros de gran relevancia con partidas presupuestales exiguas para su demanda real, lo que va en contravía de cualquier razón o lógica en una administración  pública, lo que desvirtúa la esencia misma del Estado cuya razón de ser y su objetivo primordial es velar por satisfacer las necesidades vitales de sus habitantes. Es bastante curioso escuchar a los candidatos presidenciales, sobre todo el del gobierno y el del partido conservador, centrar su programa de gobierno en la seguridad democrática, haciendo énfasis retrovisor con el mismo lenguaje repetitivo del gobierno Uribe, dejando de lado asuntos trascendentales en la conducción del Estado como los ya mencionados, y otros que nos agobian y carcomen como la corrupción, la impunidad, los derechos humanos, las relaciones internacionales, las reformas necesarias y urgentes en la justicia y la política, y, muy especialmente, en los organismos de control que sufren de metástasis en un estado avanzado. Es entendible que estos candidatos solo hablen de la seguridad que le interesa a Uribe, y que es su gran arcano, por dos razones puntuales: congraciarse para el guiño o beneplácito permanente del presidente  con la ilusión de que le ayude con su campaña a alcanzar la meta, y que el programa de seguridad  como está concebido deja poca disponibilidad de recursos presupuestales para proponer programas ambiciosos  en otros tópicos.
Como seria de bueno y saludable  que la Contraloría General de la República, en su informe de gestión,  le divulgara al país el monto discriminado de los gastos ocasionados por la seguridad democrática, sobre todo en las recompensas globalizadas, incluyendo los valores que se han pagado por los variados apéndices(prueba de ejecución), y, lo mas importante, cuantos hombres de la fuerza pública están acantonados en el departamento de Còrdoba, alrededor de la hacienda “ El ubèrrimo” de propiedad del presidente y, también, en los predios vecinos de propiedad de sus amigos y a cuanto asciende el valor de su sostenimiento y manutención,  ya que  este puede ser el argumento de peso desconocido para la defensa a ultranza de la seguridad, procurando su continuidad en esta región, lo que garantiza una estadía tranquila y placentera de la familia en las verdes sabanas del “Ubèrrimo”, así haya que condenar a los citadinos de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Pereira y otras ciudades a vivir en medio de la zozobra y el terror, bajo el imperio de la delincuencia común, como si estos centros urbanos fueran otra Colombia.
La bigornia ( como dijera José Obdulio ) uribista, con sus ocho años de gozar de las mieles del poder y del atropello, y de ostentar el record guines colombiano como el gobierno mas corrupto en su historia republicana – el solo episodio de las chuzadas del DAS  le da el titulo -, andaba en una frescura y tranquilidad impresionante por su triunfo asegurado para la nefasta continuidad presidencial en cuerpo ajeno hasta que salto a la palestra el dúo matemático de los ‘verdes’, que los puso a trastabillar de tumbo en tumbo con efectos paranoicos llevándolos al delirio tremens, incluido el señor presidente, según se deduce de las declaraciones incongruentes que se dieron por los diferentes medios, hasta el punto de darse declaraciones infantiles y absurdas como la del Presidente en su ataque a Mockus cuando insinuó que el ex alcalde no tenia las cualidades para continuar su gestión, resaltando su condición de imprescindible. “Ahora se presentan candidatos como independientes y honestos y tratan de desconocer que este gobierno ha combatido eficazmente no solo a la guerrilla, al paramilitarismo, a todas las formas de violencia, sino también a la corrupción y a la politiquería”, de igual manera, culpo a Mockus cuando era alcalde de Bogotá en 2002, porque en su posesión presidencial se dispararon los ‘rocketazos’ por parte de las FARC, declaró el mandatario con una desfachatez y cinismo pasmoso y, además, en una abierta, descarada y grotesca intervención politiquera. El presidente Uribe ha llegado a unos extremos de inestabilidad emocional de tal magnitud que solo de una mente enferma de esquizofrenia puede salir una frase tan inicua y dantesca como la que expresó y que todos saben a quien se refería: “son fuercitas de un caballo discapacitado” .¿Que le pasa a la gente de bien de Colombia, que no se inmuta y no se solidariza? ¿Sera que nos estamos pareciendo a los hermanos venezolanos, que se ríen, aplauden y celebran todo lo que hace y dice el ‘bracero’?
Apostilla: Lo que manifestó en su carta de renuncia a la campaña de Noemí Sanín la doctora Laura Montoya, hija del Director del Sena, sobre el candidato presidencial Santos, no es nada novedoso, solo trata de recordarle a los colombianos que posan de  amnésicos, que dejen de ser tan ‘pendejos’. Señor Fiscal General de la Nación, teniendo en cuenta que Colombia es un Estado Social de Derecho y que todos debemos someternos al imperio de la ley, siendo iguales ante ésta y gozando de las mismas garantías procesales, que actitud, en derecho no en favoritismo, va a tomar la entidad a su cargo respecto de la situación jurídica de los Promotores del Referendo, ya que las cárceles están atestadas de gente que no representa ningún peligro para la sociedad?. ¿No cree señor Fiscal que su Despacho está en la obligación legal, moral y ética de pronunciarse en Derecho, antes de los comicios electorales, sobre la situación jurídica de Juan Manuel Santos, según la declaración juramentada del tal Mancuso?

Manizales, Abril 23 de 2010.