26 de septiembre de 2021
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En la cárcel terminó la negra historia de Schäfer

25 de abril de 2010
25 de abril de 2010
 
En la cárcel terminó la negra historia de Schäfer

El final.- Cinco años alcanzó a estar preso Paul Schäfer, tras ser detenido en Argentina en 2005, país al que había huído en 1997.

A fines de 1961, un pequeño grupo de alemanes venidos desde el sur de ese país llegó a Chile. Se instalaron a 40 kilómetros al este de Parral en la Región del Maule y pronto hicieron amistades con campesinos y autoridades políticas, militares y policiales. Llegaban los salvadores de la pobreza.

Los “tíos” benefactores. Los alemanes que todo sabían. Compraron un pequeño fundo y poco a poco fueron creciendo en expansión por las riberas del río Perquilauquén.

Décadas después se sabría que la expansión fue siempre a punta de amenazas y atentados a los dueños para que les vendieran más y más tierras, hasta llegar a enterar 17 mil hectáreas hasta la frontera con Argentina.

Nacía la leyenda más cruel y oscura de la zona, la secta llamada oficialmente “Sociedad Benefactora y Educacional Dignidad”.

Popularmente con el tiempo se le comerzó a llamar Colonia Dignidad, en alusión a los “colonos” alemanes que llegaban a hacer el bien a esos lugares desolados y empobrecidos.

Así aparecía en la historia de Chile el nombre de Paul Schäfer Schneider, jefe del grupo, que había sido un cabo de Ejército alistado en las huestes del nazismo, peleando por su Führer que anhelaba conquistar Europa por la fuerza y el exterminio. Nunca se supo bien cómo perdió un ojo.

Unos dicen que en la guerra combatiendo, otros que desatándose el nudo bien apretado de los bototos con la punta de un tenedor que se le escapó a la cara y le perforó la córnea. Los alemanes lo nombraron entonces a escondidas, “Glassaugen”, ojo de vidrio, porque por esa vía logró disimular que quedó tuerto.

Desde Alemania, Schäfer en verdad había salido huyendo, para escapar de un juicio por sodomía a niños que llegaban a un albergue que “el tío permanente”, como también lo llamaron después, había instalado en la localidad de Siegburg, al sur de Alemania. Todo se desarrollaba allá en torno a una supuesta obra de beneficencia religiosa bautista.

En Chile, la “Sociedad Benefactora y Educacional Dignidad” comenzó a operar en distintas áreas. Pero, sobre todo, importando materiales desde Alemania por los que no pagaban impuestos, ni eran fiscalizados.

Así, ingresaron, por ejemplo, sofisticadas piezas de mecánica que les permitió fabricar al interior del fundo armas de todo tipo, almacenando y produciendo además peligrosos químicos.

En 2005, la policía de Investigaciones incautó al interior de la Colonia un cuantioso arsenal de todo tipo de armas pesadas y livianas, además de 452 elementos químicos entre los cuales se hallaron venenos altamente sofisticados y fósforo químico.

Fue justamente con fósforo que a fines de 1978, según lo relató a la justicia el guardaespalda de Schäfer, Gerhard Mücke, Schäfer dio la orden de desenterrar desde el predio 22 cuerpos de los detenidos de Parral, y quemarlos para después tirar las cenizas al río.

El macabro episodio lo realizó el mismo “tío Mauk”, obedeciendo la orden de Augusto Pinochet, en el marco de la “Operación Retiro de Televisores”.

En 1991, el Presidente Patricio Aylwin canceló la personalidad jurídica de la Sociedad Benefactora, pero a través de ésta ya los alemanes habían cometido al menos ochenta delitos distintos, entre estafas, evasión tributaria, fraude al fisco, contratos simulados y otros engaños, sin contar los crímenes de lesa humanidad.

A 1991 existían unos setenta procesos en distintos juzgados por estos ilícitos, excluyendo las violaciones a los derechos humanos y las otras violaciones sodomíticas contra niños al interior de la Colonia.

A fines de 1997, Schäfer se fugó a Argentina tras el asedio policial, donde fue hallado escondido en marzo de 2005, y traído a Chile. Nunca más estuvo libre, cumpliendo varias condenas por abuso sexual, torturas, homicidio y violación a ley de armas.

Paul Schäfer murió este sábado 24 de abril, a la 7:20 de la mañana, a la edad de 88 años, producto de un paro cardiorespiratorio, en el Hospital Penitenciario de Santiago.

Conocido su deceso, los ex colonos se reunieron en asamblea general en el predio, para determinar la sepultura del fallecido.

Una de las posibilidades es que sus restos sean enterrados en el cementerio privado que existe en Villa Baviera, tal como él mismo alguna vez lo solicitó a Rebeca, su su hija adoptiva.

Schäfer: De suboficial nazi a presidiario en la CAS

Paul Schäfer falleció mientras cumplía varias condenas por tráfico de armas, asociación ilícita, abuso sexual, violación de niños y delitos contra los derechos humanos, desde el año 2005 en la Cárcel de Alta Seguridad (CAS) de Santiago.

Nacido el 4 de diciembre de 1921 en la localidad de Sieburg, cercana a Bonn, Schäfer perteneció a las Juventudes Hitlerianas y sirvió como enfermero en la II Guerra Mundial, alcanzando el grado de suboficial.

Tras la guerra creó un Hogar Evangélico para niños, pero en 1959 huyó de Alemania debido a denuncias de abusos sexuales y en 1961 llegó a Chile, donde el Gobierno lo autorizó a fundar la Sociedad Benefactora y Educacional Dignidad cerca de la ciudad de Parral, a unos 380 kilómetros de Santiago.

El lugar, de 16.000 hectáreas y llamado Villa Baviera por sus moradores, se transformó en un enclave hermético, dotado de escuela, hospital, cementerio y aeródromo propios, rodeado de alambradas y guardias armados, todo al margen de las leyes chilenas.

Sólo testimonios de algunos colonos que lograban huir desvelaban de tanto en tanto fragmentos de la misteriosa vida de los colonos que, según se supo posteriormente, soportaban un régimen de semiesclavitud impuesto por Schäfer y sus secuaces.

Durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), el lugar fue utilizado como campo de concentración y torturas por la policía secreta, cuyo jefe, Manuel Contreras, era amigo del jerarca.

Tras la recuperación de la democracia comenzó la investigación del enclave por disposición del Gobierno de Patricio Aylwin (1990-1994), quien lo definió como "un Estado dentro del Estado".

Luego de ser imputado por abusos sexuales contra 26 niños, Schäfer se esfumó en marzo de 1997, hasta que periodistas del Canal 13 de Televisión lo encontraron en 2005 en una localidad cercana a Buenos Aires, donde fue detenido y luego expulsado a Chile.

Después se supo que no había escapado de inmediato a Argentina, sino que permaneció oculto varios años en Chile, protegido por las redes que había tejido durante décadas en algunos círculos influyentes.

La captura hizo perder el miedo a muchas de sus víctimas y se sumaron en su contra acusaciones por homicidio, torturasinfracción a la ley de armas, esto último tras el descubrimiento en el interior de la Colonia de poderosos arsenales, que incluían misiles tierra-aire.