28 de febrero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

AYER,HOY Y MAÑANA

1 de abril de 2010

Aquí sus dirigentes se inventaron una como especie de ecología moral, que tanto necesitamos en Colombia. Y les dió resultado electoral. Pero, con tan mala fortuna, que ya les apareció un señor Londoño, su cabeza de lista para el Senado, exgobernador de Boyacá, con una sanción de la Procuraduría por malos manejos administrativos,que lo dejan subjudice.Pero así y todo fué refrescante ver un estilo para hacer política ajeno a las componendas , a las agresiones personales y al canibalismo soterrado, común en los partidos y grupúsculos  que participan en las lides electorales.Mockus, personaje atípico,se quedó con la candidatura de su Partido.Me recordaron en la tertulia  bogotana sus imaginativas formas de llamar la atención, como la bajada de sus calzones en público con la consecuente exhibición de sus  pálidas y bogotanas intimidades, su autoflagelación al estilo indígena, sus agresiones a punta de vasos de agua, su matrimonio en un circo y su desfile nupcial a bordo de un elefante en vez del tradicional carro antiguo, sus disfrazadas de chapulín y el uso de simbólicas espadas y zanahorias y su dialéctica entre ingenua e ininteligible.Y me dije para mis adentros: será que este señor, a quien electoralmente se le perdonaron sus excentricidades, es el que necesita la Colombia moderna?. Ojo. Es posible que su nombre se convierta en el voto sanción que piden los académicos contra la política tradicional representada por otros payasos que nunca se atrevieron a ser originales ni en sus campañas ni en sus propuestas.Mockus prometió a sus allegados volverse serio. Sin embargo veo que algunos de sus amigos añoran sus excentricidades, con las que ha matizado  serias reflexiones como la que debiera ser fundamental y básica en todos los movimientos ideológicos: el sagrado derecho a la vida,alrededor de la cual debieran  aunarse las voluntades de todos los colombianos.

Porque tengo que confesarles que lo más duro que me ha parecido al regresar al pais de mi ancestro materno, es la indiferencia ante los asesinatos y los crímenes, en especial los que tienen resonancias en el contorno social. Me han tocado, por vía de ejemplo, el asesinato de un gobernador;un genocidio de autoría paramilitar; ¡por Dios!, un niño-bomba y un carrobomba en Buenaventura . Y todo se ha quedado en simples titulares de periódico. En un país civilizado, donde el terrorismo, cualesquiera que sea, actúe de esta manera, se disparan  de inmediato los mecanismos de defensa de la sociedad. Hay movilizaciones.  Protestas. Y homenajes a las víctimas. Pero aquí nó. A los tres días todo se olvida. Y continúan inmisericordes los atentados contra la vida, fruto de la intolerancia. En las afueras del estadio de Manizales, apuñalean  a un hincha de un equipo de fútbol.  En el transmilenio de Bogotá, dos muchachos , en una riña bobalicona, caen a la vía y son atropellados por los buses.  A diario se presentan uxoricidios, filicidios y suicidios. Asesinatos y descuartizamientos mafiosos. Y los vivos al baile. Solo Mockus habla del amor y el respeto a la vida. Esto solo lo podría disparar hacia la Presidencia. Ojo con Mockus,señores de la seguridad democrática y demás especímenes en lucha por el solio de Uribe Vélez. Y de Bolívar. O al revés.

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Pero como se me volvieron estos párrafos como de Semana Santa, déjenme decirles que escribí al Defensor de Derechos Humanos para denunciar la desaparición de César Gaviria, Carlos Gaviria, Moreno de Caro, Ernesto Samper y Edgar Artunduaga.Jugosa recompensa se ofrece a quienes sepan de sus paraderos.Y que el apunte de la semana estuvo a cargo del exministro Hommes: Ernesto Samper es un fenómeno. Acabó con dos Partidos:con el Polo Democrático y con el Liberalismo.Hommes batió con las bases llenas.Y de acuerdo con Tola y Maruja:en reciprocidad con los venezolanos que le pusieron a una escuela el nombre de Manuel Marulanda Vélez, los colombianos  bautizaremos el manicomio de Sibaté con el nombre de Hugo Chávez.