9 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

¡Lo qué faltaba!

14 de marzo de 2010

No. “El palo no está para cucharas”. Lo peor que le puede ocurrir a la cadena láctea es que se canibalice y trabaje en estancos. Me debo a los ganaderos, pero Fedegán trabaja por sacar adelante la cadena. Si a los de arriba les va bien, no siempre a los de abajo nos debe ir mal.

Así como he advertido que el sector está fracturado por el cortoplacismo de la industria, no entiende las agregaciones de valor en la cadena láctea -para que todos los eslabones sumen- y aprovecha injustificadamente las asimetrías de poder para beneficiarse, también he señalado que uno de los más afectados sería el eslabón industrial.
La industria concentró su producción para satisfacer a la población de mayores ingresos del país, que consume, entre leche y derivados, el equivalente a 179 litros anuales de leche, mientras que en los estratos bajos el consumo es de 36 litros. Es lógico que la conquista europea venga por el lado de quesos y productos derivados, enarbolando su experiencia, tradición, calidades y, por supuesto, mejores precios, con el agravante de que nuestra producción de leche cruda habrá sufrido un golpe duro.
Pasando a la otra desinformación, Fedegán sí estuvo en el “cuarto de al lado”, defendiendo los intereses no sólo del productor sino de toda la cadena. Estuvieron los que sintieron la necesidad de hacerse cargo de la suerte de sus sectores. Es una responsabilidad que cada quien asume hacia sus representados. Asoleche no fue a ninguna ronda, pero sí resquebrajó el consenso del Consejo Nacional Lácteo, como posición del sector privado para presentar a los negociadores del Gobierno.
Fedegán no negocia, el que negocia es el Gobierno. Son funcionarios públicos los que se sientan en las diferentes mesas temáticas bajo la dirección de un jefe negociador y del propio Ministro de Comercio.
No quiere decir que Fedegán no haya sabido defender sus intereses, como afirma alevosamente el Gerente de Colanta, sino que los negociadores tomaron decisiones unilaterales, inconsultas y a espaldas de los sectores afectados. Estos señores simplemente nos utilizaron como moneda de cambio para preservar la suerte de otros sectores, a costa del futuro de la ganadería colombiana. El Ministro de Agricultura también fue sorprendido con ese proceder inaudito. Es más, lo mismo le sucedió al propio Presidente de la República, quien no ha escatimado esfuerzos para remediar en algo la situación al nivel más alto.
Como se puede ver, las apreciaciones del gerente de Colanta no son ciertas. Sentimos que sus esfuerzos por colocar leche en polvo en los mercados externos son grandes, y por esa misma razón creemos que debe haber sindéresis en sus juicios frente a los que estamos trabajando por la cadena. Hay que hacer un frente unido contra lo que se nos viene encima.

*Presidente ejecutivo de Fedegán