28 de enero de 2023
Directores
Juan Sebastián Giraldo Gutiérrez
Ximena Giraldo Quintero

El panal de mieles

8 de febrero de 2010
8 de febrero de 2010

El Rio Magdalena siempre se ha secado en algunos lugares y en otros no, y ello no sucede todos años, cuando estos ocurre se apela al gobierno para dragarlo; en el Brazo de Mompox, por ejemplo, la  sequia es total, y sus habitantes, conscientes de lo que está ocurriendo, caminan por las playas, lugares que  se convierten, por  las circunstancias en sitios de distracción y esparcimiento, o en bañaderos turísticos.

Por esta ruta se desplazaban, desde Barranquilla hasta la Dorada, buques o vapores, (una flota con amplias condiciones para disfrutar  de un agradable paseo, con orquesta y aceptables camarotes), muestra de un turismo desaparecido por falta de estimulo  de los gobiernos de turno, y por el abandono en que se encuentra el caudaloso Magdalena (o el Magdalena Grande).Empíricos  y científicos  aseguran  que la sequia  que se está viviendo  en Colombia  tiene su causa  en el recalentamiento global, se trata, pues, de un fenómeno preocupante  para la especie humana, problemática  que ha incidido negativamente en las poblaciones  ubicadas a las orillas derecha e izquierda del Rio Magdalena,Plato,Zambrano,Maganguè,Mompox,San Sebastián ,Guamal,San Roque, Los Negritos, El Banco, Barrancabermeja y la Dorada (Caldas).

Pues, desde nuestra óptica periodística, los extremos  no son convenientes, aplicando esta alusión al  invierno y al verano, si llueve mucho malo y lo contrario igualmente malo.

Cuando las lluvias se intensifican, como está ocurriendo en Colombia, con perjuicios para la agricultura y la ganadería, las quejas se multiplican, y si sucede lo contrario, como ahora, que el verano nos tiene  en aprieto, surgen iguales molestias con justa razón por los efectos  negativos  para la economía regional.

Los departamentos costeños, sin excepción, sufren  las arremetidas  del invierno  y del verano, y los primeros afectados  en sus presupuestos resultan ser los gobiernos, por tener que entrar atender ese tipo de emergencias.

Los incendios forestales, por otra parte, cumplicaron el panorama nacional por culpa del remembrado Fenómeno del Niño, conflagraciones presentadas en la  Costa  y en el  centro del país, con perjuicios económicos  graves.

Estas  reflexiones  se prestan para sugerir al gobierno, desde esta modesta provincia, incluir en la agenda presidencial un proyecto de recuperación del Rio  Magdalena,  pues, esta fue una reconocida arteria fluvial por donde  entró  al país cultura y comercio, por allí llegó el primer piano de cola procedente de Europa. Nadie se explica, entonces, por qué  los sucesivos gobiernos descuidaron su conservación. ¿Sería por egoísmo ¿ ¿ sería por demasiado centralismo?

La Cucharadita.- El Rio Magdalena es una arteria fluvial que merece su conservación para orgullo nacional.