22 de septiembre de 2021
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Bachelet decreta Estado Nacional de Catástrofe y eleva cifra de muertos a 708

28 de febrero de 2010
28 de febrero de 2010

EL MERCURIO
SANTIAGO DE CHILE

Más de 700 muertos, 15 desaparecidos, 1 millón y medio de viviendas dañadas -500 mil de las cuales están inhabitables- y una proyección de dos millones de damnificados fue el balance del terremoto que afectó ayer en la madrugada a once de las dieciséis regiones del país.

Las cifras transforman al movimiento telúrico -de 8,8 grados en la escala de Richter- en el sismo más violento de los últimos 50 años, desde el que afectó a Valdivia en 1960, y en uno de los que han provocado mayor devastación en la historia de Chile.

La magnitud del evento fue entregada por el Servicio de Geología de Estados Unidos. La Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) basada en datos de Geofísica de la Universidad de Chile situaba en 8,3 la magnitud en la citada escala.

La cifra exacta de muertos era hasta anoche indeterminada y la directora de la Oficina Nacional de Emergencia, Carmen Fernández, la estimó -pasadas las 22.30 horas- en más de 300. Previamente, a las 21 horas, en cadena nacional, la Presidenta Michelle Bachelet había confirmado ya el deceso de 214 personas.

A las víctimas fatales, damnificados y severos daños en infraestructura vial en el país, se sumaron el colapso de los servicios de telefonía móvil y fija, agua, y la crisis en el sistema eléctrico.

El epicentro del terremoto se localizó a 63 kilómetros de Cauquenes, en la Región del Maule, y las fuertes sacudidas se sintieron a partir de las 3.34 A.M. En las zonas de mayor intensidad, el movimiento se prolongó por hasta tres minutos.

De acuerdo a la Onemi, el movimiento telúrico se sintió en las regiones de Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana, O'Higgins, Del Maule, Biobío, Araucanía, De los Ríos y De los Lagos.

Además, la Isla de Juan Fernández sufrió un tsunami, mientras toda la zona costera del Maule fue afectada por el crecimiento de las olas.

Zona de catástrofe

El terremoto alteró la agenda de la Presidenta Michelle Bachelet y las prioridades del futuro gobierno de Sebastián Piñera.

Ambos se trasladaron a la región del Maule y del Biobío, sobrevolaron -por separado- las zonas más afectadas y desplegaron a sus respectivos equipos ante la crisis.

Esto último provocó roces entre las autoridades salientes y las entrantes, en especial, luego de que Piñera exigiera a sus futuros ministros tomar contacto con los actuales titulares para conocer la situación.

Bachelet llegó a las 5 A.M. hasta las oficinas de la Onemi, desde donde dio a conocer su decisión de decretar zona de catástrofe al territorio comprendido entre las regiones de Valparaíso y la Araucanía.

Ya en la mañana, la ministra de Educación, Mónica Jiménez, informó que se postergaba en una semana -para el 8 de marzo- el inicio de clases en los colegios de la zona de desastre.

El casco histórico de Curicó, por ejemplo, quedó devastado, hubo fuertes marejadas en Constitución e Iloca, y en la localidad de Cobquecura el 95% de las casas quedó en el suelo.

Concepción, en tanto, sufrió el derrumbe de un edificio de quince pisos, que atrapó al menos a cien personas, y el incendio de la Facultad de Química de la Universidad de Concepción, entre otros perjuicios. En Talcahuano hubo marejadas y graves daños en la Avenida Colón, la principal de la ciudad, y Chillán sumó a sus daños de infraestructura el escape de más de 200 presos desde la cárcel.

Los efectos del terremoto también obligaron la suspensión del Festival de Viña del Mar y toda actividad de carácter masivo durante las próximas 72 horas.

8,8 grados
fue, según el Servicio de Geología de Estados Unidos,
la intensidad del terremoto que ayer afectó a gran parte de nuestro país. La Onemi, usando los datos del Instituto de Sismología de la U. de Chile la cifró en 8,3.

78
réplicas se registraron hasta las 22:00 horas
de ayer entre las regiones de Coquimbo y La Araucanía, según el Servicio de Geología de Estados Unidos.

6 regiones
fueron catalogadas como
zona de catástrofe, lo que implica facilidades institucionales para responder a la crisis, recursos y atribuciones extraordinarias, según explicó la propia Presidenta Michelle Bachelet.

Oleaje
La Isla de Juan Fernández
sufrió un tsunami, mientras toda la zona costera del Maule fue afectada por el crecimiento de las olas, generando variadas emergencias.

"Esta tragedia es la de mayor magnitud registrada en Chile en los últimos 50 años (…) Tenemos por delante una ardua tarea, la reconstrucción no será algo fácil". 
MICHELLE BACHELET
PRESIDENTA DE LA REPÚBLICA  

"La reconstrucción de este país va a ser una tarea muy grande, y por eso vamos a necesitar reasignaciones de recursos y probablemente recurrir al 2% constitucional". 
SEBASTIÁN PIÑERA
PRESIDENTE ELECTO