31 de enero de 2023
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Emigrantes dejaron de enviar US$1.000 millones en 2009

30 de enero de 2010
30 de enero de 2010

Si la tendencia a la baja se mantiene, en el último año el país podría perder 1.000 millones de dólares por el envío de remesas de los trabajadores colombianos que residen en el exterior. Esta suma representa casi 20 por ciento de lo que se recibió en 2008, cuando se obtuvo una cifra récord histórico de 4.842,4 millones de dólares.
De acuerdo a las cifras oficiales que maneja el Banco de la República, sólo hasta noviembre los ingresos eran de 3.724,2 millones de dólares, cuando en el mismo periodo de 2008 alcanzaban 4.404,1 millones, es decir una reducción de 679,9 millones de dólares.
Hasta el año pasado, los recursos obtenidos por las transferencias totales representaron 1,8 por ciento del PIB y 9,3 por ciento de los ingresos corrientes de la balanza de pagos.
Este hecho demuestra que los colombianos que residen en el extranjero han tenido que apretarse el cinturón y en algunos casos soportar la falta de trabajo, sobre todo en España y Estados Unidos, donde los índices de desempleo afectan principalmente a los inmigrantes.
Según las proyecciones de Balanza de Pagos realizadas por Camila Quevedo del Grupo Bancolombia, “el rubro de transferencias netas experimentaría una caída de 13.7 por ciento durante 2009. Usualmente, los ingresos por transferencias de los trabajadores representan cerca del 82 por ciento de esta cuenta, por consiguiente es de esperar que estos giros podrían alcanzar los 3.900.7 millones de dólares”.
Cuando se examinan las cifras por países, se encuentra que desde 2005 los giros provenientes de Estados Unidos han perdido importancia en favor de los recibidos desde España.
Esto puede obedecer a dos fenómenos: uno, la pérdida en el nivel de empleo que se ha producido en EU, particularmente en aquellas actividades en las que existe una gran concentración de fuerza laboral latina; y dos, que se ha producido una disminución de las salidas permanentes de colombianos, es decir que este año han sido menos que han decidido no volver al país una vez viajan.
Pero la mala noticia no es sólo la disminución, sino el sostenimiento de las cifras bajas. Un estudio realizado por el director de Remesas y Desarrollo del centro de análisis Diálogo Interamericano, Manuel Orozco, durante este año la situación seguirá por similar camino, e incluso, para Latinoamérica será “un año duro, con tendencias más negativas que en 2009”.
De acuerdo con el informe, el envío de remesas a Latinoamérica crecerá apenas alrededor de 5 por ciento en 2010. Según el estudio, los emigrantes mandarán a sus países 12 por ciento menos que el año anterior, debido, principalmente, a la pérdida de empleo, la caída de los salarios y la reducción de la migración.
Para expertos del Banco de la República, la situación dependerá fundamentalmente de las cifras de recuperación que tengan los países de los que proviene el dinero: “Si en Estados Unidos, España, Ecuador y Venezuela, principalmente, comienzan a recuperarse empleos, las cosas tendrán otro desenlace, pero si la crisis mundial continúa seguramente los colombianos emigrantes tendrán mayores dificultades económicas y, por supuesto, sus familias deberán recortar en alimentación, educación y ahorro, que es para lo que fundamentalmente se usan las remesas”.
De acuerdo con el Estudio sobre migración internacional y remesas en Colombia realizado por Jorge Luís Garay y Adriana Rodríguez, el producto del trabajo de muchos de los cerca de tres millones de colombianos que viven en el exterior, es usado como gasto en vestuario, salud o educación y en muy contadas ocasiones en inversión patrimonial, afectando su estabilidad y desarrollo a la hora de retornar al país.
El estudio da cuenta de cerca de 4 mil 842 millones de dólares que llegaron por concepto de remesas desde el exterior en 2008. El Valle del Cauca fue el que más giros recibió, con 29.3 por ciento, seguido del Eje Cafetero con 26.1 por ciento, Cundinamarca y Bogotá con 15.3 por ciento, Antioquia con 13 por ciento y el resto a diferentes regiones del territorio nacional.
Aunque más de 54 por ciento de los colombianos que reciben giros del exterior quisieran invertirlos en vivienda, sólo 15 por ciento se destina efectivamente en esta materia, discriminado en 9 por ciento para el pago de arriendo y sólo 6 por ciento para la compra de un inmueble.