25 de marzo de 2019
Aguas de Manizales - Marzo 2019

Damas “alegronas”

6 de diciembre de 2009

Lo curioso es que, si bien estas anhelan tener siquiera un orgasmo en el año, otras tienen el suplicio de estar excitadas a toda hora, con las resultas de que necesitan tener varios orgasmos diarios, como es el caso de Michelle Thompson, recientemente publicado El Tiempo, quien tiene que copular mínimo diez veces al día.

Esta dama sufre de una enfermedad rara, llamada “Síndrome de excitación sexual persistente”, que es una patología en la cual a la afectada le llega más sangre de la debida en los órganos genitales propiciando el clímax y la excitación sexual. Según la noticia, Michelle no había podido tener una pareja estable, pues los hombres se le iban al no poder estar a la altura de las circunstancias, hasta que conoció a Andrew Carr, un obrero, que parece que le da la talla.

Esta enfermedad es rara, pero quienes la han sufrido, han pasado a la historia ignominiosamente. Valeria Mesalina, quien pertenecía a una de las familias más importantes del Imperio Romano, parece que la padeció. Su libido la hizo sinónimo de mujer disoluta. En una ocasión retó a una ninfómana, llamada Cnea, a una maratón sexual, la cual ganó Mesalina después de copular con 28 hombres. Cuando alguien le preguntó cómo se sentía dijo: “Estoy cansada pero no satisfecha”. A esta máquina sexual la casaron a los 16 años con el Emperador Claudio quien tenía 50 años y era el hazmerreír de Roma pues era cojo, gago y fingía tener un intelecto limitado.
Como era previsible, Mesalina siguió en sus andanzas, al punto de que se les presentaba desnuda a los esclavos para que estos copularan con ella. Pero, se pasó de la raya y cometió bigamia con el cónsul Cayo Silio, tras lo cual Claudio ordenó ejecutarla (Montanelli Indro. Historia de Roma, Pág. 237 y SS).
Otra que parece que padeció esta enfermedad fue Catalina II de Rusia, quien era una voraz consumidora de hombres. La lista es grande, pero vale destacar a Grigori Alexandrovich Potemkim, un funcionario capaz, con mucha figuración en la historia rusa, quien duró más de dos años como machucante oficial y después, con mucha visión política, terminó de suministrador de hombres a su antigua amante, entre los cuales estuvo Rimsky Korsakov (abuelo del compositor) y una larga lista de varones. Otras proveedoras de machos para Catalina fueron la condesa Bruce y una tal Señora Protassov, quienes “cataban” primero a los jóvenes amantes antes de que estos pasaran a la alcoba de la emperatriz.
En Inglaterra, se destacó en estas lides Lady Jane Ellenborough, quien fue la musa que inspiró a D. H. Lawrence para su novela erótica, “El amante de Lady Chatterley”. Esta dama era bella, inteligente, sonriente y culta, pero tenía una voracidad sexual insaciable. Sus conquistas incluyeron a Honorato de Balzac (en ella se inspiró para retratar a Lady Arabella, el personaje de la obra el Lirio del Valle), el rey Luís I de Baviera, el rey Otto de Grecia, varios nobles y sigue un largo etcétera.
En este picante tema del orgasmo femenino, parece que se aplica aquello de que ni tan cerca que queme al santo, ni tan lejos que no lo alumbre. El Universal.

*Directivo universitario. Miembro de la Academia de la Historia de Cartagena.