10 de abril de 2021
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Evelio Giraldo Ospina

Si Jesús hubiera tenido Twitter  

Fue director de Colprensa y ha sido corresponsal de Radio Francia Internacional y de la DW (Voz de Alemania).
28 de marzo de 2021
Por Óscar Domínguez
Por Óscar Domínguez
Fue director de Colprensa y ha sido corresponsal de Radio Francia Internacional y de la DW (Voz de Alemania).
28 de marzo de 2021

Jesús, Sócrates, Buda, Confucio, Mahoma y Pitágoras no dejaron nada escrito. Tuvieron excelentes amanuenses, sobre todo Sócrates quien tuvo en Platón a su escritor fantasma.

O Platón tenía la memoria de Funes, el personaje de Borges, o desarrolló un método taquigráfico excepcional  que le permitió asimilar y transcribir toda la doctrina de su gurú.

Jesús escribió  en el episodio de la mujer adúltera que solo narra el reportero-evangelista San Juan. Jesús era su garganta profunda.

Nunca se supo qué escribió Jesús. Toca imaginar algunas posibilidades.  Espero que Dios no me rectifique. Y que me perdone. Es su oficio, dicen.

No necesitó wasap ni Twitter porque como Dios que era si tenía que comunicar algo, lo hacía a través del sueño de las personas.

Veamos algunos trinos que pudo haber escrito Jesús en el suelo en el episodio de la fémina deliciosamente adúltera:

Ni loco haría lapidar a este churro por más que me lo pidan escribas y fariseos. Y así lo ordene la ley de Moisés. Vine a enmendarle la plana, precisamente.

Esto me huele a fake news.

Mujer,  bien sabes que estos tipos tienen razón. Pero tú no eres pecadora, amas en exceso. Mérmale. «Vete y no peques más». (Jn. 8.11).

Otros posibles tuits del Galileo.

Yo aquí perdiendo el tiempo con estos inamenos  y mi padre encartado en la carpintería con el pedido que tiene.

Esta oposición que me tocó, a toda hora está buscándome la caída. No falta sino que me pregunten qué hice entre los doce y los treinta años. ¡Mamola! Los dejaré con las ganas.

¿En qué andará Judas a esta hora? Lo que hará conmigo lo lamentará Ciborea, su madre, bellísima persona. También detesta a los romanos.

¡No debería decirlo, pero el tal Poncio Pilato, con el que me las tendré qué ver estos días, tiene motilado de traidor! Hasta halitosis debe tener.

He reclutado Doce apóstoles y no hay con que hacer un caldo. ¿Qué tal Pedro listo a negarme tres veces? ¡Y eso que le curé a la suegra de unas fiebres!

Que me perdone mi Padre Celestial, pero es jarto haber nacido aprendido como me sucedió a mí. Se pierde uno parte de la función.

Detesto la envidia, uno de los pecados más inútiles que inventé, pero me habría gustado tener la capacidad de síntesis de Moisés que escribió: “En el principio creó Dios el cielo y la tierra”.