18 de abril de 2021
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Las tres pandemias

22 de enero de 2021
Por Víctor Zuluaga Gómez
Por Víctor Zuluaga Gómez
22 de enero de 2021

A pesar de la enorme cantidad de muertos que viene produciendo el Coronavirus, no logra opacar lo que también se pueden llamar pandemias, en virtud de que son como especies de virus que se han venido expandiendo de una manera acelerada, dejando en el camino innumerable cantidad de víctimas: de un lado la muerte de líderes sociales y por otra, dineros que han tomado el camino equivocado (léase corrupción), que bien podrían mitigar el hambre de muchos conciudadanos.

Quiero detenerme en el caso de los líderes, porque no todas las víctimas son sacrificadas por movimientos de ultraderecha, que los hay, pero también por parte de movimientos guerrilleros y narcotraficantes. Y cada día es más difícil establecer la diferencia entre guerrilleros y narcotraficantes, porque no hay duda que ocupan los mismos territorios, es decir, aquellos en los cuales el Estado siempre ha estado ausente.

Y mientras se discute sobre la eficacia o no de la firma de los acuerdos de paz  por el gobierno anterior, el actual pone sobre el tapete la necesidad de que el gobierno de Cuba capture y entregue a los comisionados del ELN que se encuentran en la Isla. Ya varios comisionados anteriores se han referido al tema y plantean que el gobierno de Cuba respeta los acuerdos suscritos con el Estado colombiano, representado por el gobierno anterior, de proteger a los comisionados de dicho movimiento. Porque desde luego que las acciones ejecutadas últimamente por la guerrilla en cuestión, son repudiables. El camino entonces es definitivamente plantearle al gobierno de Cuba que no está interesado en diálogos con el ELN, de manera que pueden desocupar la Isla. Insisto en que mientras no haya ese pronunciamiento del gobierno colombiano, de manera oficial, es bien difícil que el gobierno cubano pueda proceder a la captura de dichos comisionados.

Estamos, en ese sentido, pendientes de la posición de la ONU, y además de los informes que dará sobre la desaparición de tantos líderes.

Otra cosa distinta es poner sobre el tapete la discusión sobre la viabilidad de los regímenes de Cuba y de Venezuela, porque finalmente los hechos se encargan de demostrar que son regímenes inviables dentro de una política democrática, y lo estamos viendo: muchos que quieren salir, pocos que quieren entrar. Y en la medida que Hondureños, cubanos y venezolanos desocupan, bien vale la pena preguntar: ¿Cómo se sostienen esos regímenes?. Todo indica que las fuerzas armadas son bien remuneradas y que los ciudadanos carnetizados y armados mantienen a raya a quienes aspiran a un rumbo político democrático.

Y cuando dejamos de mirar de lejos y observamos lo que nos ocurre por estos lares, también cabe la pregunta: ¿Cómo es posible que lo señores de las Altas Cortes y los legisladores se aumenten el salario en un 5.5% mientras que el mínimo en 3.5%? Y cabría otra: ¿Cómo es posible que quienes ganan un salario de más de 30 millones tengan unos gastos de representación cuando las sesiones las están llevando a cabo de manera virtual?. Amanecerá y veremos dijo el ciego, porque todo indica que somos hipermétropes, porque vemos muy bien de lejos pero lo cercano se nubla.