22 de enero de 2021
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Por José Miguel Alzate La Merced, un pueblo con 120 años de historia

12 de enero de 2021
12 de enero de 2021


Aunque es uno de los municipios más jóvenes del departamento, La Merced registra ya 120 años de historia. Este pueblo de gente amable y mujeres hermosas, enclavado en una colina desde donde se divisan varias poblaciones, fue erigido como municipio el 19 de julio de 1973. Es decir, tiene apenas 47 años de vida administrativa propia. Pero su historia real es de ciento veinte años. Todo porque apenas despuntando el siglo XX, en el año 1901, un religioso franciscano de nombre Fray Gil Rozo decidió colocarle el nombre de La Merced como agradecimiento a la virgen por la merced que les hacía a sus pobladores de permitir la presencia en sus tierras de un sacerdote. Hasta entonces la vereda se llamaba La Trampa del Tigre.

Desde ese mismo año empezó a forjarse la grandeza de un pueblo que hoy, 120 años después, muestra con orgullo ante propios y extraños un desarrollo que le ha permitido ubicarse en lugar de preponderancia en el contexto departamental. Todo porque está ubicado en terrenos fértiles, aptos para la caficultura y la ganadería. Además porque sus límites llegan hasta un sector privilegiado del territorio caldense: La Felisa. Hacia ese sector predomina la ganadería. Pero por ahí mismo puede comunicarse en cuestión de una hora con otros municipios del occidente del departamento a través de una carretera que le abre posibilidades de intercambio comercial.

Nueve años después de que el religioso franciscano visitara estas tierras para llevarle a sus pobladores el mensaje de los evangelios ya sus líderes habían alcanzado su elevación a la categoría de corregimiento. Después de realizar ante el Concejo de Salamina las gestiones pertinentes, en 1910 se aprueba el proyecto de acuerdo en este sentido. A partir de ese momento todos sus habitantes empezaron a trabajar por el mejoramiento de la pequeña población. No era su deseo quedarse en esta categoría. Por el contrario, ya vislumbraban el sueño de hacer de La Merced un nuevo municipio. Campaña que acometieron 26 años más tarde. Pero que solo se hizo realidad 37 años después a través de un fallo del Honorable Consejo de Estado.

Cansados de ese tutelaje que sobre el entonces corregimiento ejercía el municipio de Salamina algunos líderes cívicos empezaron a enarbolar la bandera de la segregación. En 1936 se conformó la primera Junta Cívica Pro-municipio. Estuvo integrada, entre otros, por el sacerdote Antonio José Giraldo Gómez, entonces cura párroco, y por el educador Miguel Rodríguez. A partir de ese año empezó una lucha por obtener la municipalización que no tiene antecedentes en la historia de Caldas. Ello debido a que en ningún momento contó con el beneplácito de Salamina. Este municipio se opuso a que el corregimiento fuera elevado de categoría.

El proceso de municipalización de La Merced fue largo. Se necesitaron 37 años de lucha y una instancia superior para que el sueño de sus pobladores se hiciera realidad. En 1942 dieron la primera batalla. Y no obstante haber sido derrotados, continuaron en la lucha. Seis años más tarde, en 1948, lo intentaron de nuevo. Pero tampoco obtuvieron éxito. En 1958, diez años después, sometieron a estudio de la Asamblea Departamental un nuevo proyecto de ordenanza. Pero también fue sepultado. Solamente en 1969, con la presencia en ese recinto de uno de los suyos, el diputado Pedro Arroyave, lograron que se aprobara su erección como municipio.

El 21 de octubre de 1969 fue aprobada la Ordenanza # 001 por medio de la cual se elevaba de categoría a La Merced. Sin embargo, aduciendo razones de conveniencia pública esta fue objetada por el entonces Gobernador de Caldas, Gonzalo Jaramillo Jaramillo. Fue ahí donde se inició la pelea por lograr el cometido. Ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo se demandó la objeción hecha por el gobernador. Este, en fallo emitido el 4 de diciembre de 1969, ratificó las razones expuestas por el mandatario seccional para no sancionar la ordenanza. Entonces los mercedeños demandaron ante una instancia superior, el Honorable Consejo de Estado. Y esta alta corte determinó, en sentencia del 19 de julio de 1973, que La Merced si reunía las condiciones para ser erigido municipio.

El anhelo de los mercedeños por lograr su independencia administrativa fue el factor más importante para que este hecho se diera. Carlos Ramírez Arcila, el Magistrado del Consejo de Estado que emitió ponencia favorable ante esa corporación, le dij9o al cronista que el entusiasmo de la gente para alcanzar la municipalización fue determinante en su concepto. Sostuvo que nunca antes había visto a una comunidad tan unida alrededor de una campaña. En la visita que una delegación de esa alta corte realizó al entonces corregimiento, de la cual él hizo parte, se dieron cuenta de que La Merced sí reunía las condiciones para ser erigido como municipio.

De ese pequeño caserío que en 1903 solo tenía ocho casas alrededor de la plaza no queda sino el recuerdo. Hoy La Merced muestra una cara nueva. Es un pueblo pujante, entusiasta, trabajador. El desarrollo que ha alcanzado en los últimos años se debe al dinamismo de su gente. El proceso de municipalización despertó en ellos el sentido de pertenencia. Una vez alcanzado este objetivo se comprometieron en obras de infraestructura para hacer del municipio un poblado progresista. La pavimentación de sus calles, el embellecimiento del parque, el mejoramiento de los planteles educativos y la remodelación del palacio municipal son logros que muestran cómo la municipalización dio sus frutos.