24 de enero de 2021
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Democracia con pronóstico reservado

13 de enero de 2021
Por Libardo Muñoz
Por Libardo Muñoz
13 de enero de 2021
El fin de la presidencia de Trump de la primera potencia militar de este tiempo, produce una sensación de alivio, en el caso de Colombia, pues con el apoyo de la ultraderecha interna, el mandatario que deja la Casa  Blanca, creó un foco de provocaciones militares contra Venezuela, de fondo golpista, para derrocar a Nicolás Maduro.
El presidente Duque, en forma irresponsable, comprometió a nuestro país en una aventura descabellada y torpe, contra el país hermano, apoyando una fórmula de interinidad que no existe en la Constitución Política venezolana, además contribuyó con un juego aún más arriesgado para la PAZ latinoamericana, propiciando una invasión disfrazada de ayuda humanitaria, por la frontera común, que quedó al descubierto como lo que en realidad era: un baño de sangre, una guerra civil con la instalación en Miraflores, de un gobierno afiliado a las políticas de sometimiento económico de la Casa Blanca. Los medios masivos de comunicación de nuestro país, no han tenido la valentía de denunciar este episodio que puso en riesgo la PAZ latinoamericana.
Los colombianos no estamos interesados en una guerra más, y mucho menos con una nación hermana, con la que nos unen fuertes lazos de origen histórico, del nacimiento mismo de esta patria que intenta dejar atrás más de sesenta años de un conflicto, este si, entre hijos de un mismo suelo, sembrado de muerte, huérfanos viudez y miseria.
El foco fronterizo de guerra entre Venezuela y Colombia, dejado por Trump, debe ser desactivado por un movimiento de defensa de la PAZ, así tenemos que exigirlo al mediocre gobierno de Duque, ahora con una agenda internacional fracasada, en la que le apostó a la reelección de Trump, un gobernante atrabiliario, que a esta hora, es posible que esté enfrentando un juicio político, el segundo de su Presidencia, en un caso nunca antes visto en los Estados Unidos.
Duque convirtió el proyecto de guerra de Trump contra Nicolás Maduro, en todo un programa de gobierno, no ha dedicado un día a los graves asuntos derivados de la injusticia social interna, a los asesinatos selectivos de líderes sociales, indígenas, ex combatientes desmovilizados que cumplen el Acuerdo de PAZ, no hay en el actual gobierno colombiano programas de vivienda social, de distribución de la tierra, que ponga fin al triste éxodo de familias perseguidas por la pobreza y el paramilitarismo, ahora con el ingrediente de la pandemia del CoviD, que mostró la verdadera incapacidad de la salud privatizada y la improvisación de un  Estado inviable, gobernado por la corrupción y el fraude de cada cuatro años.
Un movimiento ciudadano en Colombia es urgente, para desprender al país de las políticas de una derecha criminal que no está para nada interesada en el Acuerdo de PAZ, firmado entre Juan Manuel Santos, en representación del Estado, y una guerrilla que cumplió con la desmovilización y la entrega de armas. Esa oportunidad histórica de lograr una PAZ duradera no puede perderse en manos de los negociantes del comercio de armas a quienes no interesa que Colombia tenga desarrollo agropecuario, niños sin hambre, salud pública, educación gratuita, empresas, industrias prósperas y una política exterior basada en el respeto a los países que se han dado sus propias leyes y formas de gobierno.
A Biden le tocará mirar el mapa político que deja Trump, congestionado de escenarios bélicos. Hay mucho interés en ver cuál será su mirada hacia latinoamerica. Biden encuentra una gran nación donde la pobreza hace estragos, la pandemia está en el primer lugar de mortalidad mundial, su propio país está en una crisis de proporciones insospechadas, las escenas de la toma del Capitolio eran inimaginables hace apenas unos días .
La Avenida Pennsylvania, por donde pasará Biden hacia la Casa Blanca, está llena de familias sin techo que duermen en carpas improvisadas y tuvieron que ser recogidas para la ocasión y por primera vez, la Guardia Nacional está armada en las calles de Washington y de todas las capitales de Estados. Porque, la Democracia, está en pronóstico reservado, como dicen los médicos cuando el paciente está grave.