10 de abril de 2021
Directores
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Reactivación de la Economía o Pérdida del Empleo formal.

18 de noviembre de 2020
Por Giovanny Andrés Cruz
Por Giovanny Andrés Cruz
18 de noviembre de 2020

Contrario a lo que hicieron la mayoría de las naciones del mundo, el gobierno de Iván Duque mantuvo la recalentada política de Apertura Económica que, durante más de 30 años nos ha agobiado; es decir, dejar en manos del capital financiero y de los grandes monopolios extranjeros y nacionales el norte de nuestro país, en medio de la pandemia. El gobierno Nacional solo ha invertido en la emergencia menos del 4% del PIB; su ministro de hacienda, Carrasquilla, sigue profundizando la crisis y augura una nueva tanda de impuestos para la clase media, así como una cantada reforma laboral, pensional y tributaria, así mismo el llamado que hacen los grandes empresarios en la Mesa de Concertación del Salario Mínimo plantean  el alza debe ser similar a la inflación (que el Emisor proyecta en 1,5% o 2%) y menor del 6% decretado para este año; es decir, no más de $56.000, ¡algo lamentable para la economía de los hogares colombianos!.

Tras el confinamiento de meses y el temor por el contagio a la par de la falta de medidas del Gobierno Nacional para ayudar con subsidios a las familias afectadas, medio millón de personas, en el mes de septiembre, salieron a buscar trabajo, tratando de solventar las necesidades básicas del hogar, pero se encontraron con que se han perdido 517.000 puestos solo en el sector agrícola y en la producción de bebidas, no solo al estado de emergencia, sino, también, a la falta de regulación por parte del Estado en los precios de los productos lo cual ha hecho en el caso de los paperos tener que botar sus cosechas, así mismo la administración pública ha perdido 103.00 empleos y las actividades financieras, 18.000 empleos, nos demuestra que es imposible reactivar la economía del país mientras se destruyen los empleos; que la informalidad y los trabajos por cuenta propia, que no generan una estabilidad económica a largo plazo, son los determinantes actuales en nuestro país.

Para los jóvenes, hoy la crisis es agobiante somos la generación más educada, pero con menores oportunidades laborales; de los 10,9 millones de jóvenes que hay en el país, 5,55 millones son hombres y 5,43 millones son mujeres; el 33%, ni trabaja ni estudia; el 21,8% de la población colombiana tiene una edad que oscila entre los 14 y 26 años, el 42% de las mujeres es ni estudia ni trabaja, mientras que en los hombres la proporción es del 23%, lo que refleja una brecha de género de 19 puntos porcentuales; La tasa de desempleo juvenil para el trimestre mayo – julio, según el DANE, fue de 29,7%, lo que significó un aumento de 12,2% frente al mismo trimestre del año 2019.  Para las mujeres esta tasa fue de 37,7%, mientras que la de los hombres fue de 24,1%, representando una brecha de 13,6%. Ahora, si comparamos la tasa de ocupados / desocupados en Manizales y su área metropolitana, del trimestre junio agosto del 2019, nos encontramos con que el 52,3% de los ocupados, así como el 10,7% de los desocupados, con respecto al mismo trimestre del 2020, vemos que la tasa de ocupados disminuyo a 42% y la de desocupados aumento a 25,3%, ¡esto nos muestra el golpe rotundo que hoy se le da a la economía local!

El llamado que han hecho los entes gubernamentales para apaliar la crisis en la cual nos encontramos es la reinvención de las empresas y los negocios que, con el ánimo de salir a flote, buscaran, pero que, desafortunadamente, parte de esa reinvención llevará a la eliminación de empleos formales, hoy reflejados en las medidas políticas que se han tramitado desde el gobierno Central. De esta forma, si no se entienden las peticiones y llamados que se hacen desde diferentes sectores empresariales, laborales y políticos de la nación, para entregar auxilios a las empresas nacionales, la crisis económica, luego de la pandemia, no tendrá un mejoramiento real en la economía de los hogares colombianos.

Contrario a lo que hicieron la mayoría de las naciones del mundo, el gobierno de Iván Duque mantuvo la recalentada política de Apertura Económica que, durante más de 30 años nos ha agobiad; es decir, dejar en manos del capital financiero y de los grandes monopolios extranjeros y nacionales el norte de nuestro país, en medio de la pandemia. El gobierno Nacional solo ha invertido en la emergencia menos del 4% del PIB; su ministro de hacienda, Carrasquilla, sigue profundizando la crisis y augura una nueva tanda de impuestos para la clase media, así como una cantada reforma laboral, pensional y tributaria, así mismo el llamado que hacen los grandes empresarios en la Mesa de Concertación del Salario Mínimo plantean  el alza debe ser similar a la inflación (que el Emisor proyecta en 1,5% o 2%) y menor del 6% decretado para este año; es decir, no más de $56.000, ¡algo lamentable para la economía de los hogares colombianos!.

Tras el confinamiento de meses y el temor por el contagio a la par de la falta de medidas del Gobierno Nacional para ayudar con subsidios a las familias afectadas, medio millón de personas, en el mes de septiembre, salieron a buscar trabajo, tratando de solventar las necesidades básicas del hogar, pero se encontraron con que se han perdido 517.000 puestos solo en el sector agrícola y en la producción de bebidas, no solo al estado de emergencia, sino, también, a la falta de regulación por parte del Estado en los precios de los productos lo cual ha hecho en el caso de los paperos tener que botar sus cosechas, así mismo la administración pública ha perdido 103.00 empleos y las actividades financieras, 18.000 empleos, nos demuestra que es imposible reactivar la economía del país mientras se destruyen los empleos; que la informalidad y los trabajos por cuenta propia, que no generan una estabilidad económica a largo plazo, son los determinantes actuales en nuestro país.

Para los jóvenes, hoy la crisis es agobiante somos la generación más educada, pero con menores oportunidades laborales; de los 10,9 millones de jóvenes que hay en el país, 5,55 millones son hombres y 5,43 millones son mujeres; el 33%, ni trabaja ni estudia; el 21,8% de la población colombiana tiene una edad que oscila entre los 14 y 26 años, el 42% de las mujeres es ni estudia ni trabaja, mientras que en los hombres la proporción es del 23%, lo que refleja una brecha de género de 19 puntos porcentuales; La tasa de desempleo juvenil para el trimestre mayo – julio, según el DANE, fue de 29,7%, lo que significó un aumento de 12,2% frente al mismo trimestre del año 2019.  Para las mujeres esta tasa fue de 37,7%, mientras que la de los hombres fue de 24,1%, representando una brecha de 13,6%. Ahora, si comparamos la tasa de ocupados / desocupados en Manizales y su área metropolitana, del trimestre junio agosto del 2019, nos encontramos con que el 52,3% de los ocupados, así como el 10,7% de los desocupados, con respecto al mismo trimestre del 2020, vemos que la tasa de ocupados disminuyo a 42% y la de desocupados aumento a 25,3%, ¡esto nos muestra el golpe rotundo que hoy se le da a la economía local!

El llamado que han hecho los entes gubernamentales para apaliar la crisis en la cual nos encontramos es la reinvención de las empresas y los negocios que, con el ánimo de salir a flote, buscaran, pero que, desafortunadamente, parte de esa reinvención llevará a la eliminación de empleos formales, hoy reflejados en las medidas políticas que se han tramitado desde el gobierno Central. De esta forma, si no se entienden las peticiones y llamados que se hacen desde diferentes sectores empresariales, laborales y políticos de la nación, para entregar auxilios a las empresas nacionales, la crisis económica, luego de la pandemia, no tendrá un mejoramiento real en la economía de los hogares colombianos.