16 de abril de 2021
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Para aliviar Tu Ausencia 

22 de noviembre de 2020
Por Celmira Toro Martínez
Por Celmira Toro Martínez
22 de noviembre de 2020
«Como escribir sobre el país duele tanto, intento hacerlo sobre el corazón, buscando así, ocultar la nostalgia de una Patria mancillada y ajena; èste también duele, pero es diferente porque al menos, en temas del corazón alguna huella de amor y de grandeza alienta el alma, pero en los del país, la realidad que vivimos, sólo nos deja vergüenza, miseria y el presagio de un futuro devastador de nuestra historia, de nuestras raíces»

Voy a inventarme encuentros repentinos donde sea posible vernos cerca.

Pondré la mesa y un sencillo alimento, calientico de amor y de recuerdos.

Sonará en la memoria una canción que a todos nos devuelva en el tiempo y como si la ausencia no existiera bailaremos sin prisa hasta que la mañana nos despierte y el sol nos haga sentir, que una nueva mañana nos invita a seguir, así por dentro haya un frío de amor que no se entienda.

Para aliviar la ausencia voy a creer que dentro de la casa están tus cosas, tus huellas y tus sueños.

Voy a sentir que apenas te despiertas y que llegas veloz a meterte en mi cama.

Voy a buscar cobijas que te arropen el alma y te protejan.

Voy a esculcar en los recodos de mi alma, abrazos que te duren para siempre y mis manos inaugurarán nuevas caricias que te acompañen en los viajes sin fin que ahora emprendes.

Voy a dejarte ir; apenas lo comprendo: creciste y tu horizonte es tuyo, nada tiene que ver con lo que siento.

Ya te enfrentas al mundo, hay otra fuente que calmara tu sed y otra luz que dará brillo a tus instantes, lejos de mi tutela y mis afanes.

Toma la herencia que con amor, te fui improntado en tu ser, en todos los momentos de tu vida.

Vuela con la ilusión de llegar lejos; entrega sin medida lo que tienes, perdona sin reparo las ofensas y no te desanimes, te lo ruego.

Quiero verte triunfar y llegar lejos, dejar tu huella marcada en el camino y continuar con fe, así las fuerzas se agoten y te dejen.

Tu meta, aún, está muy lejos, pero paso tras paso iras por ella y cuando por fin la tengas en tus manos mira al cielo y declára  bendiciones inmensas para tantas personas que te amaron, que fueron tu sustento; sigue cruzando el mar de tus anhelos y pasa el horizonte hasta encontrarte, hasta colmar tus ansias, hasta lograr tus sueños.

Mientras tanto, voy a inventarme una historia de amor, que no se te haga extraña cuando vuelvas.