24 de noviembre de 2020
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Cine La Butaca de Celsus

20 de noviembre de 2020
20 de noviembre de 2020

TROTSKY, EL HOMBRE QUE AMABA LOS PERROS 

Una serie de televisión y un libro que tiene de común uno de los protagonistas del siglo pasado,  León Trostki, complejo, influyente, polémico, venerado u odiado.

La Revolución de Octubre fue un remolino de sucesos que  sacudió a la historia hace cien años, a Rusia y al mundo, y Trotski era su vórtice.

El relato cinematográfico, es una cuidada producción, con excelentes recursos narrativos, que debe ser vista con bastante curiosidad y beneficio de inventario. Producida por la televisión pública rusa, – con el nihil obstat de Putin, nada sucede en la Rusia de hoy, sin la autorización de este zar  –  cuenta la historia de un personaje mayor que había sido borrado por décadas de la historia oficial de la Revolución Rusa. Stalin, fue meticuloso, obsesivo en borrar todo hombre y todo nombre que supiera o pudiera atestiguar  o poner en evidencia su insignificacia personal.

El glásnost se impuso la tarea de recuperar la memoria, revisar la historia,  rehabilitar cientos de miles de ciudadanos, y construir una nueva versión de los hechos.

Yeltsin reivindicó la memoria del zar Nicolas, cuando se les dio sepultura a los restos recién identificados, afirmando que la masacre de Ekaterinburgo era una de las páginas  más vergonzosas de la historia rusa.

En ese contexto, despues del un  silencio total  reaparece Trotsky y  es puesto como el mayor protagonista de la Revolución Rusa, aún por encima de Lenin. Un anatema con una finalidad:   presentarlo como padre del terror revolucionario, y principal responsable del fusilamiento de la familia de zar.

La serie Trotski no es un panfleto político; lo trata con respeto y dureza.

La suerte politica de Trostki pendió de un asunto doméstico y trivial, del manejo del ama de llaves del poderoso Lenin ya inválido. Stalin sabia de asuntos  de rutina, y encerró a lider moribundo, escondió sus mensajes y así desbancó a León Trotski, el  llamado a sucederle.

Ahí retoma el relato  Leonardo Padura, en su novela el Hombre que Amaba los Perros. Trostki en Alma Ata inicia el exilio, una constante huida de la perseverante persecución de Stalin. Con rigor histórico, el escritor cubano  enrolla al lector con tres personajes que reunirá el destino, un joven comunista, sustraido de la Guerra Civil Española,   preparado para el sicariato, un escritor cubano que vive tiempos especiales de la Revolución Cubana, punto de enlace del relato, y    el peregrinaje de Trotski hasta recalar en Mexico.

Padura con profundidad sicológica, resuelve lo que debió atormentar a Trostki. ¿Cómo no vio venir el peligro que le signficaba Stalin?, y le hace decir palabras mas, palabas menos: ¡No ví en ese ser menor el vaho fatídico que lo envolvía¡ Nos sucede a todos. La vileza se sabe esconder.