22 de octubre de 2020
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Un republicano de armas tomar

Autodidacta. Periodista de largo aliento formado en la universidad de la vida. Destacado en cadenas radiales, diarios nacionales y co-fundador de medios como Colprensa y el diario digital Eje 21. Formador de buenos reporteros en Manizales, Bogotá y Medellín.
17 de octubre de 2020
Por Orlando Cadavid Correa
Por Orlando Cadavid Correa
Autodidacta. Periodista de largo aliento formado en la universidad de la vida. Destacado en cadenas radiales, diarios nacionales y co-fundador de medios como Colprensa y el diario digital Eje 21. Formador de buenos reporteros en Manizales, Bogotá y Medellín.
17 de octubre de 2020
El más influyente de los tres Villegas que en el siglo pasado dieron el gran salto político de Manizales al escenario nacional en Bogotá se llamaba Alfonso y era un hombre de armas tomar y de empresas políticas y periodísticas crear.

He aquí una apretada síntesis de su palmarés: fundó a sus 27 años de edad el que sería a la postre el primer diario del país y se inventó el bipartidismo cuarenta y ocho  años antes de que lo pactaran en Sitges, a orillas del mar Mediterráneo, en España, Laureano Gómez y Alberto Lleras para derrocar al general Gustavo Rojas. Unos lo llamaban “el campeón contra todos los partidos” y otros lo apodaban el “Quijote republicano”. Defensor del código de honor que se inventaron los franceses, y dueño de  refinadas maneras, le fascinaba batirse en duelo. Y jugó papel clave en la gestión de cinco presidentes de la República.

Los otros dos Villegas salidos de la entraña manizaleña –que brillaron por la magia del poderío de la oratoria y exquisitez de la pluma– fueron los maestros Aquilino y Silvio.

Sobre el doctor Alfonso Villegas Restrepo –nacido en la capital de Caldas el 21 de enero de 1884 y fallecido en Bogotá el 2 de marzo de 1945 a los 61 años– se publicó en el pasado una sabrosa crónica de Juan Carlos Gaitán en uno de los  fascículos de Credencial-Historia. Antes de graduarse de abogado en la Universidad del Rosario, el visionario caldense, que apenas contaba 17 años, participó en combates en la Guerra de los Mil Días, en Tolima, Panamá y algunas ciudades de la Costa Atlántica. Hecho prisionero en la Batalla de Aguadulce, al recuperar su libertad y terminar el enfrentamiento bélico entre liberales y conservadores, fue ascendido a general.

En marzo de 1909 se incorporó a un movimiento bipartidista –modelo que en julio de 1957 sirvió para instituir el Frente Nacional– que apuntaba a acabar con la dictadura del  presidente Rafael Reyes, pues le dio paso a la Unión Republicana. También hicieron parte de la rebelión Carlos E. Restrepo, Enrique Olaya, Eduardo Santos, Nicolás Esguerra y Benjamín Herrera. Los tres primeros alcanzaron la presidencia de Colombia.

Cuenta la historia que el doctor Villegas fundó El Tiempo el 30 de enero de 1911, que dirigió hasta 1913 con el propósito de defender y apoyar la administración del doctor Restrepo. En sus comienzos fue tan laborioso que redactaba solo el diario de la primera a la última página. Antes de irse a Estados Unidos, donde vivió seis años, le vendió su incipiente pero prometedora empresa periodística al joven Eduardo Santos, novio de su hermana Lorencita, nacida en Santa Rosa de Cabal. La pareja de enamorados contrajo matrimonio cuatro años después.

A su regreso de Nueva York, fundó otro diario, La República, que duró cinco años, para tratar de revivir el partido bicolor que contribuyó a crear, pero se encontró con un republicanismo sepultado y unas colectividades históricas reanimadas y oxigenadas que luchaban hombro a hombro por el poder.

La crónica del señor Gaitán decía en el pasado que “uno de los hombres más influyentes de Colombia durante la primera mitad del siglo XX fue sin duda Alfonso Villegas Restrepo”. Agrega que “su arrolladora personalidad y sus innovadoras ideas marcaron el destino de cinco presidentes de la República: Carlos E. Restrepo, Enrique Olaya Herrera, Alfonso López Pumarejo, Eduardo Santos Montejo y Alberto Lleras Camargo”. Llevó siempre una vida muy agitada en lo periodístico, lo político, lo económico y lo social.  En las encopetadas élites bogotanas se le temía por su tendencia a resolver los pleitos de honor con duelos de verdad, unas veces a pistola y otras, a capa y espada.

El último duelo que se registró en la Bogotá antañona lo protagonizaron, justamente, Villegas Restrepo y el parlamentario conservador Alberto Vélez Calvo, a las 3 de la madrugada del jueves 28 de julio de 1927, en las canchas de golf del Jockey Club. Nuestro personaje salvó el honor mancillado y apenas sufrió una herida leve de revólver 38 largo en un tobillo, de acuerdo con el registro noticioso de la época aparecido en el diario que él había fundado.

La apostilla: El coleccionable histórico de Credencial, que estuvo bajo la orientación del escritor y periodista Enrique Santos Molano, que solía firmar sus columnas con el seudónimo de “Juan Amarillo”, resumió así la vida de este manizaleño sin par: “A Alfonso Villegas Restrepo le gustaba el republicanismo –en el que permaneció solitario cuando todos se fueron– porque le permitía mantenerse en duelo intelectual contra todos”.