23 de noviembre de 2020
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¿Soat para ciclistas?

23 de octubre de 2020
Por Eduardo Lozano M.
Por Eduardo Lozano M.
23 de octubre de 2020
La idea de incentivar el transporte ciudadano a través de la bicicleta, ha cobrado gran simpatía y diariamente los usuarios aumentan en forma considerable hasta el punto que ya se están convirtiendo en problema, pues la accidentalidad ha crecido a pasos agigantados y las urgencias en clínicas y hospitales reciben a diario centenares de usuarios de la bicicleta, que en la mayoría de los casos no pueden sufragar los costos que sus lesiones implican.
 
Ante el problema han surgido muchas ideas para normalizar esta situación y en forma muy juiciosa han propuesto la creación de un SOAT (Seguro Obligatorio para Accidentes de Tránsito) que cubre las lesiones y hasta los gastos funerarios en caso de muerte, para tratar de bajarle la velocidad al problema. 
 
Este Soat a nombre del biciusuario debe ser portado junto con la cédula de ciudadanía, por quienes hacen uso de la bicicleta para su transporte personal o de trabajo y ser exigido por las autoridades de tránsito para evitar el decomiso de estos aparatos.
 
Y es que no solo en Bogotá, sino en el resto de ciudades del país se han convertido de un momento a otro en enjambre de patanería e irresponsabilidad, en una horda que genera temor.
 
La gran mayoría desconoce por completo las señales de tránsito y sufren de un daltonismo agudo que les impide por ejemplo distinguir los colores de las luces de un semáforo, entonces pasan sin importarles quien lleva la prelación sobre la vía.
 
El respaldo que les han dado las alcaldías pusieron al ciclista en un nivel de agresión y grosería insoportables.
 
Se lanzan a las calles por encima del derecho de los automotores y cuidado si los llegan a tocar con un vehículo. Se devuelven energúmenos y tras insultar al conductor, tratan de agredirlo con armas contundentes de las que se han provisto. Rompen un vidrio parabrisas y luego escapan en contravía a sabiendas que el automovilista no puede hacer lo mismo.
 
En muchos barrios toman como suyos los sardineles atropellando a los peatones que nada pueden hacer ante esta horda de desadaptados.
 
Y como si esto no fuera suficiente marchan de noche sin luces, con el convencimiento que deben ser vistos en la misma forma que ellos lo ven a uno. Surgen de la nada.
 
Entonces si uno los toca con el carro, fingen una atroz herida y reclaman indemnización económica inmediatamente. Mientras esto ocurre aparece la patrulla de policía y el ciclista se queja que uno de adrede lo atropelló.
 
Entonces viene el lío del SOAT para el automovilista, el cual le es retenido hasta no encontrar una solución definitiva y el causante del accidente o sea el ciclista quejándose de inexistentes fracturas.
 
Por qué señores alcaldes no darle responsabilidad a ellos?
 
Ellos deben manejar su propio SOAT como una forma de enfrentar sus actitudes. Y por su responsabilidad ciudadana 
 
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