20 de octubre de 2020
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María Camila y Cristina David, los dos risaraldenses que representan a los jóvenes ante la Plataforma Nacional de juventudes

7 de agosto de 2020
7 de agosto de 2020

Pereira, 07 de Agosto de 2020. Por muchos años ha existido la pregunta: ¿los líderes nacen o se hacen? y aunque muchos afirman que el liderazgo no es una aptitud innata en los seres humanos esta historia puede demostrar lo contrario.

María Camila Correa y Cristhian David Oliveros tienen varias cosas en común, ambos son risaraldenses, jóvenes, líderes en sus comunidades, emprendedores, ambientalistas, soñadores, integrantes de las Plataformas Municipales y departamental de juventud y juntos van a representar al departamento ante la Plataforma Nacional de Juventudes.

Esta elección que se llevó a cabo hace pocos días, fue liderada por el programa de Juventud de la Secretaría de Desarrollo Social de Risaralda de conformidad a la Ley de Juventud 1622 de 2013 que fue modificada por la Ley 1885 de 2018, la cual permitió que jóvenes de los 14 municipios postulara y eligieran a María Camila y a Cristhian David como sus delegados ante esta instancia a escala nacional.

Para ninguno de los dos esta elección es cuestión de suerte o se dio al azar, por el contrario, representa una recompensa a tanto trabajo y esfuerzo, y lo consideran parte de un proceso que, aunque de manera individual ambos han hecho.

María Camila es una joven de 20 años, habitante del municipio de Dosquebradas, en el 2019 fue elegida Mujer Progreso en la categoría Mujer Rural, ha pertenecido al Consejo Comunitario de Mujeres, es fundadora de Jóvenes Rurales del Alto del Nudo, una fundación social y ambientalista que desde hace tres años se dedica a la recuperación ambiental del emblemático corregimiento del municipio industrial, lidera un movimiento denominado Activos, que visibiliza los procesos, organizaciones y emprendimientos de otros jóvenes.

Una labor similar cumple Cristhian David en la Virginia, municipio donde ha vivido sus 22 años de edad, allí ha liderado importantes acciones en materia ambiental, en el 2014 perteneció a la red Jóvenes de Ambiente del Ministerio de Ambiente, creó la fundación All Green con la cual ha logrado generar  importantes beneficios en beneficio del medio ambiente, entre ellas está la limpieza y recuperación de espacios públicos, reforestación de la cuenca el Totui y el proyecto cinematográfico Guardianes de la Tierra, actualmente se encuentra estructurando la plataforma Meraki un proyecto orientado a articular, integrar y apoyar a los jóvenes artistas de su municipio.

Ambos refieren haber forjado el liderazgo desde el colegio y aunque María Camila es bachiller del Pablo Sexto de Dosquebradas y Cristhian del Bernardo Arias Trujillo de La Virginia los dos cumplieron labores destacadas en sus instituciones educativas. Cristhian fue personero, María Camila no lo consiguió, pero de igual forma propuso y lideró acciones en beneficio de sus pares, en el caso de los dos, esta experiencia los perfiló como dos destacados líderes.

Tanto Camila como Cristhian son inquietos, críticos, disciplinados y estudiosos, Camila está en cuarto año de Derecho y quiere especializarse en Derecho Administrativo y Ambiental y Cristhian, aunque ya es Tecnólogo en Producción Audiovisual sueña con especializarse en Cine o Fotografía.

En la actualidad los dos coinciden en la tarea de representar a los jóvenes de Risaralda ante el país, de gestionar espacios y proyectos donde se vea aprovechado su potencial, ambos están enfocados en consolidar las plataformas de juventud en cada uno de sus municipios, ser un referente para jóvenes de otras localidades, compartir sus conocimientos y experiencia y como meta próxima preparasen para la elección de los Consejos Municipales de Jóvenes que por la situación de la Pandemia se ha visto postergado.

Para este último propósito catalogan como un acierto que la coordinación del programa de Juventudes de Risaralda este liderado por uno de sus pares, un joven que al igual que ellos, tiene sueños, ganas, es diligente, motiva y está presto a acompañar los procesos.

De igual forma esperan que la institucionalidad los apoye en el sueño que los desvela a diario, el cual consiste en construir un país y una sociedad que pueda rescatar la población juvenil, con un sistema educativo fortalecido, con instancias de participación efectivas y con el desarrollo de proyectos que los involucre, los empodere y les permita construir en comunidad.