23 de noviembre de 2020
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Ahora es… su responsabilidad

28 de agosto de 2020
Por Eduardo Lozano M.
Por Eduardo Lozano M.
28 de agosto de 2020

Por fin… Después de seis meses de soportar encierros y dificultades, las normas de cuarentena comienzan a aflojar en todo el país.

Volveremos a una vida no tan normal como antes, pero más laxa en las disposiciones y una cosa muy interesante es que ahora el cuidado irá por nuestra cuenta.

Se levantan las cuarentenas, se reabren los comercios y el servicio aéreo nacional e internacional será restablecido en un lapso no muy grande.

Como dicen los mexicanos “todo pinta bonito”, pero lo que la gente no sabe es que el bichito o Coronavirus continúa igual de peligroso que antes y que si no establecemos nuestra propia disciplina iremos indudablemente camino a los hornos crematorios o como dice el pueblo, con “los pies para adelante”.

No me gusta exponer ningún tema, sin que tenga el respaldo de la gente que sabe de estas cosas.

Para hablar de la pandemia, invité al doctor Enrique Gutiérrez Saravia, epidemiólogo, Profesor Emérito del Hospital Militar Central y expresidente de la Asociación de Infectología- Capitulo Central.

-“Este es un virus muy complicado. La viruela se logró erradicar del planeta mediante una vacuna y porque se trató de un virus exclusivamente humano, pero este que tiene un reservorio en animales jamás puede ser erradicado. Aparecerá una vacuna y los estudios están muy avanzados. Frenará desde luego la enfermedad, pero no la erradicará totalmente. Hoy en día han aparecido enfermos infectados por Chinkungunya y ZICA y fíjese cuanto hace que pasó el mal.”

Definitivamente tendremos que vivir por siempre con el virus latente?

-“Si señor. Y si no nos cuidamos o le damos poca importancia nos puede dar la peor sorpresa”.

Así las cosas, nos alegra mucho que se hayan aflojado las medidas de confinamiento, pero queda la gran duda del futuro.

Como colombiano me preocupa lo que pueda pasar, porque somos una raza de tercos e incrédulos. Pero tengo la seguridad que las cosas cambiarán cuando el muerto lo tengamos en casa.

Las cifras tan elevadas de víctimas tienen el respaldo del Ministerio de Salud, para que no nos llamemos a engaños.

El coronavirus no respeta razas, ni posición social ni nada. Va por parejo contra todos.

Por eso, la medida del gobierno del confinamiento se suaviza y le permite a cada quien la libertad de cuidarse y esperar a que llegue la vacuna.

Es un buen llamado a la cordura y que después del Primero se Septiembre no salgamos desbocados a llenar los cines y los estadios a sabiendas que debemos observar una distancia social.
 
Antes de cerrar quiero compartir con ustedes una nota que me llegó esta madrugada por una red social y que supuestamente está escrita por varios médicos de Bogotá

«Queremos hacer un llamamiento cordial al sentido común de las personas que han tomado el desconfinamiento como si se hubiese terminado la pandemia y como si hubiésemos vuelto a la normalidad anterior al comienzo de esta crisis.

Infectarse con el coronavirus no es un resfriado común: hay fiebres altas, dolores de garganta y opresión en el pecho a tal punto que se siente como si se le fuera la vida y ahí llega lo peor; se necesita reanimación.

Se habla de ventilación, pero NO es una máscara de oxígeno puesta en boca y nariz mientras usted disfruta acostado pensando en su vida, no!

La ventilación invasiva para el COVID-19 es la intubación que se hace bajo anestesia general y que consiste en quedarse mínimo 2 a 3 semanas sin moverse, muchas veces boca abajo (decúbito prono) con un tubo en la boca hasta la tráquea, que le permite respirar al ritmo de la máquina a la que se está conectado.

Usted no puede hablar, ni comer, ni hacer nada de manera natural porque la molestia y el dolor que siente necesitan de la administración de sedantes y analgésicos para asegurar la tolerancia al tubo.

Durante el tiempo que el paciente necesite la máquina para respirar, estará en un coma inducido, esto es, un coma artificial.

En 20 días con este tratamiento, un paciente joven llega a tener una pérdida de masa muscular de un 40% y la posterior reeducación será de 6 a 12 meses, asociado a traumatismos severos de la boca o de las cuerdas vocales.

Es por esta razón que las personas ancianas o frágiles en su salud, no aguantan.

Si llegaron a leer este mensaje hasta aquí, le agradeceríamos que lo compartiera para que entre todos nos tomemos en serio esto, ahora que se está volviendo a salir. Sigan por favor las indicaciones y recuerden que es necesario que se lo tomen mucho más en serio.»