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Óscar Javier Ferreira Vanegas: el hombre que ha estudiado los colores de la música

6 de junio de 2020
6 de junio de 2020

Por Guillermo Romero Salamanca

El hijo consentido del médico homeópata Juan Manuel Ferreira Parra y de la concertista de piano, doña Susana Vanegas Correa, Óscar Javier Ferreira Vanegas, acaba de completar 50 años como autor, compositor, intérprete, musicoterapeuta, pintor, locutor y gestor social.

Mientras estudiaba Publicidad en la Universidad Central, el joven bogotano encontró en la música una oportunidad para mostrar su talento y en 1966 debutó en el Canal Teletigre, al lado de la renombrada Rebeca López.

Baladas, bambucos, cumbias, porros, joropos llevó con su voz a programas como “Vespertina Dominical”, “El show de las estrellas”, “Espectaculares JES”, “El Show de Jimmy”, “El Club de la Televisión”, entre otros.

GANADOR DE FESTIVALES

Seguía componiendo y cantando y se llevó los trofeos de Festivales como Canción del Sol de Oro de Sogamoso, Ciudad Musical de Ibagué, Nacional del Bambuco de Neiva, Nacional de la Cumbia de El Banco, Canción Llanera de Campohermoso y participó en el Concurso “Más música, menos minas”, convocado por la Unesco.

Es el compositor del Himno de Nuestra Señora del Rosario de La Calera, en Cundinamarca y fue finalista del Festival de Viña del Mar con la canción “Mujer Latina” y ocupó el segundo lugar en The Australian International Song Festival, Sidney 1986.

Grabó para la CBS, Divensa, Ediciones Paulinas, Discos Clan de Orbe y Funmusicolor.

Fue directivo de SAYCO. Ha publicado los poemarios “Mi voz es silencio”, Ganador de la Bienal Arte Joven Boyacá, en 1975

“La muerte del Profeta” 1986, por la Corporación de Cultura y Turismo de Cundinamarca, con prólogo del bardo Eduardo Carranza.

Como musicoterapeuta e investigador de los efectos psicosomáticos del color y del sonido, ha publicado las obras “Los Colores De La Música” y “Psicología De La Música Y El Color”

Socio fundador de la Asociación Colombiana de Profesionales del Canto y la Sociedad de Intérpretes, Sinco.

Son famosos sus acrósticos como homenaje a destacados personajes de la música y la vida nacional.

Se dedica también a la pintura y el dibujo. Ha realizado varias exposiciones. Galería la Rebeca, Alianza Colombo Francesa, Teatro La Baranda, Sayco, Museo de la Policía Nacional.

Con el maestro Jorge Villamil y con los maestros Rafael Escalona y Marcos Rayo.

DIÁLOGO CON EL MAESTRO

–¿Qué es la musicoterapia?

–Es una ciencia milenaria. Desde siempre, la música ha sido la mejor medicina espiritual. Pero hoy, la ciencia ha descubierto el poder terapéutico del sonido y el color. He escrito dos libros al respecto.

–¿Por qué dice que la música tiene color?

–Porque el sonido y el color, son lo mismo, pero en diferente gama de vibración. Eso se observa en el espectro electromagnético. Cada sonido corresponde a un color, con determinado efecto psicológico:

Do es Rojo – El tambor, el bajo – Mapalé

Re es Naranja – La trompeta – Salsa

Mi es amarillo – El clarinete – El porro

Fa es verde – La flauta – Música andona

Sol es azul – La guitarra – Vals – Bolero

La es violeta – El violín – Música hindú.

Si es Índigo blanco – La cítara – El órgano Raví Shankar. Bach

Música Rosada: Jazz.

–¿Cuándo pinta plasma canciones o colores?

–La naturaleza nos canta en colores. Muchos pintores nos inspiramos oyendo música, acorde a un sentimiento.

–¿Por qué se inspira tanto en los paisajes de los Llanos Orientales?

–El llano es libertad, es color, es música. Siempre he amado la música llanera. Fui amigo de Luis Ariel Rey, a través de Billy Pontoni. Y de Miguel Ángel Martín, Héctor Paúl y lo soy de David Parales. He ganado dos festivales con temas llaneros, y ocupé el segundo puesto en el Torneo Internacional del Joropo, 50 años, con un golpe, que es el rey del joropo.

–¿Cuándo compone y por qué?

–En cualquier momento llega la inspiración. A veces a la madrugada y me levanto y grabo en una Sony que me acompaña.

¿Llorar es una forma de cantar?

–Cantar es una forma de llorar, pero también de reír.

¿Qué siente cuando hablan de Sayco?

–Sayco es mi segundo hogar. Dediqué diez años de mi vida como directivo, junto a Villamil u Escalona. Fui tesorero y Secretario de Relaciones Publicas. También estuve en el Comité de Vigilancia. Me entristecen los ataques.

¿Por qué admiraba tanto a Jorge Villamil?

–Fue mi maestro, amigo, guía y compadre. Lo acompañé en su presidencia, como directivo. Me enseñó a querer la música colombiana.

¿Qué le asombraba de Rafael Escalona?

–Su autenticidad y genio creativo. Le cantaba a lo que solo a él se le ocurría.

También lo acompañé en su Presidencia de Sayco.

¿Cuál sería, para usted, la canción más linda de Colombia?

–Sin duda, «La Piragua», de José Barros.

¿Quién tiene mejor voz, Claudia de Colombia o Shakira?

–Claudia, pero Shakira es compositora.

¿Entiende el reguetón?

–Ni mu. Es un ritmo binario.

¿Cuántas horas puede gastar en una jornada de pintura?

–Según. Desde dos días a un mes.

¿Qué maneja mejor los pinceles o la espátula?

–El lápiz y el pincel. Incursiono en la espátula.

–¿Cree que el Covid-19 llegó para quedarse?

–Es un ave pasajera.

–¿En qué ha cambiado su vida con esta pandemia?

–Volví a reencontrarme y rescatar muchas cosas que estaban en el Cuarto de San Alejo. Y volví a pintar plenamente.

¿El mundo será mejor después de la pandemia?

–Seguro. Nos humanizamos mucho. Aprendimos a convivir y a valorar las cosas.

¿Colombia sí es una patria querida?

Claro. Lástima que hayamos perdido la identidad y relegado nuestros valores.

–Vivimos en un paraíso, pero dimos la espalda a las tradiciones. La transculturización es evidente.

–¿Ha cantado Pesares de José Barros?

–Muchas veces. Fui gran amigo del maestro. Aprendí mucho de él. Siempre que venía a Bogotá era su lazarillo fiel.

–¿Cómo vislumbra el pentagrama de Colombia?

–El virus mortal no es el Covid, sino la corrupción. Hay que encontrar la vacuna social para curar tremendo mal. La desigualdad es evidente.

Óscar Javier Ferreira, director del Festival Colón de Oro, en el teatro Colón de Bogotá, y el maestro Rafael Escalona. El maestro Juan Vicente Torrealba sostiene en sus manos el trofeo Colón de Oro, entregado como reconocimiento a su grandeza musical y sus aportes a la cultura y la música del mundo. Octubre 7 de 1992.