21 de septiembre de 2020
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Un nuevo Estado de Bienestar

Estudiante Doctoral. Magíster en desarrollo y planificación. Politólogo. Profesor universitario y consultor en políticas públicas. Interesado en educar para la política. Concejal de Manizales.
7 de abril de 2020
Por Julián Andrés García Cortés
Por Julián Andrés García Cortés
Estudiante Doctoral. Magíster en desarrollo y planificación. Politólogo. Profesor universitario y consultor en políticas públicas. Interesado en educar para la política. Concejal de Manizales.
7 de abril de 2020

Después de la primera gran guerra y la depresión de 1929 y aunado a la segunda guerra mundial que inició 10 años después, los estados del mundo entraron en la peor crisis económica del siglo XX y con ellos la evidencia y caída del liberalismo económico y de su reticencia a que el Estado interviniera en la economía.

A partir de esa crisis el economista John Maynard Keynes, sostuvo una nueva visión económica a la que denominó Estado de Bienestar y que en últimas fue la que salvó al mundo de consecuencias peores. Es más, gracias a su visión y posturas económicas, el capitalismo vio su época dorada desde los años 50 hasta los 70 del siglo pasado, pero sus ideas fueron tumbadas finalizando la década de los 70 e instaurando de nuevo algunos valores y principios de la economía liberal del siglo XIX, a la que se denominó neoliberalismo, pero que ya traía en su visión ideas distintas que se acomodaran al contexto de su actualidad.

Según varios expertos, después de la crisis del 29, la del 2008 ha sido la más compleja que hemos tenido que vivir, allí muchos pidieron que regresaran las ideas de Keynes a la acción, pero eso era un sacrilegio según los neoliberales. Más de una década después nos toca asumir esta nueva crisis, que además de económica, es de salud y porque no decirlo cultural, porque después de ella no volveremos a ser los mismos, y seguro los hábitos, los vicios y en resumen mucho de nuestro proceder axiológico cambiará, o por lo menos eso esperamos.

Lo que está claro es que de nuevo el neoliberalismo no ha tenido las soluciones para resolver toda esta problemática, es más, se puede asegurar que muchos neoliberales han preferido el dinero por encima de la vida, sino pregúntenle a Donal Trump y a muchos banqueros.

Pero es justamente hoy cuando necesitamos un nuevo Estado de Bienestar, fuerte, vigoroso y donde su acción más decidida sea proteger a los más pobres y garantizar que la seguridad social sea un derecho y no un privilegio para los ciudadanos. Necesitamos un Estado que intervenga, no solo a la banca que en este desastre poco o nada ha querido ayudar para superarla y que seguro será una de los pocos sectores que tendrá ganancias, sino también para garantizar que lo público recupere el estatus y la importancia que tenía, para que muchos ciudadanos vuelvan a confiar y a sentirse protegidos por su Estado.

Un Estado Bienestar que le garantice a nuestros niños, niñas y jóvenes equidad para que puedan competir en igualdad de condiciones con todos los demás, sin importar su condición sexual, social y o su raza. Y que le permita tener a nuestros ancianos la certeza que serán protegidos y resguardados en gratitud por todos los años de trabajo que ayudaron a construir lo que los más jóvenes disfrutan.

Pero somos nosotros mismos, los ciudadanos lo que debemos trabajar mancomunadamente para lograr este nuevo Estado de Bienestar, dejando de lado el individualismo y egoísmo, siendo más consientes sobre nuestros comportamientos hacia el medioambiente y dejando de la lado ese consumismo desbordado de artilugios y aparatos que no necesitamos, pero que el mercado nos ha dicho que son “necesarios” para nuestro diario vivir.

@julianelpolit

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