30 de mayo de 2020
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Bisiesto, silicio-cilicio, arrogante, hacer-a ser, coma

Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
7 de abril de 2020
Por Efraim Osorio
Por Efraim Osorio
Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
7 de abril de 2020

Quisquillas de alguna importancia

‘Centón’ es lo que hoy llamamos ‘colcha de retazos’. 

¿Sería culpa de la peste? ¿O de una distracción? Me inclino por esta última, aunque inadmisible. Sea como fuere, el redactor de la siguiente información hizo del tiempo un escenario: “Es la primera vez que un año bisiesto será sede de los Juegos Olímpicos” (LA PATRIA, Efe, 25/7/2020). Es como decir que un lunes será el lugar de la exposición. La explicación, que sobra, es la siguiente: el año (tiempo) es ‘cuando’ ocurre o se lleva a cabo alguna actividad; la sede (lugar) es ‘donde’, digamos, se escenifica. Y podría agregar el ‘modo’, la manera como se realiza. Ejemplo: ‘Un domingo por la tarde (tiempo) se celebró con mucha pompa (modo) en la plaza de Bolívar (lugar) el centenario de…”. Análisis. ***

En una de sus columnas, amena como todas las suyas, se le desafinaron los violines al original escritor Óscar Domínguez en esta presentación: “En esta eliminatoria el rey es Alpha Zero, sofisticado programa de ajedrez que sabe más que Dios, la CIA y Google juntos. Muchos jugadores lo usan como su espíritu santo de silicio” (26/7/2020). Confundió a mamá Ramona con la marrana mona, quiero decir, echó mano de ‘silicio’ por ‘cilicio’. Un español de nación no habría confundido esos dos términos, pues él pronuncia de manera diferente las letras ‘ce’ y ‘ese’. En la cita glosada, para que tenga sentido, el vocablo justo es ‘cilicio’ (del latín ‘cilicium’ –manta, centón o ropa de guerra-), “una faja de cerdas o de cadenillas de hierro con puntas, ceñida al cuerpo, que para mortificación usan algunas personas”. Un instrumento de tortura, ni más ni menos. Antes se decía de un “saco o vestidura áspera que se usaba antiguamente para la penitencia”. El ‘silicio’ es un elemento químico, número atómico 14: “Abundante en la corteza terrestre (…) se encuentra principalmente en forma de sílice, como en el cuarzo y sus variedades, y de silicato, como la mica, el feldespato y la arcilla”. Algo aprendimos hoy. Nota: ‘Centón’ es lo que hoy llamamos ‘colcha de retazos’; también, “una manta grosera con que se cubrían las máquinas militares”, y un artículo compuesto casi exclusivamente de citas. ***

Además de la ya molestísima peste del coronavirus, y según mis últimos apuntes, nos está invadiendo otra, ésta, semántica. Me refiero al empleo inapropiado de adjetivos, como en la siguiente muestra: “…hasta convertirse en una de las más arrogantes pandemias” (LA PATRIA, Jorge Alberto Gutiérrez, 28/3/2020). Una peste –pandemia o epidemia– no puede ser ni arrogante ni orgullosa ni insolente ni engreída, porque estos adjetivos califican únicamente a los seres humanos; figuradamente, a algunos irracionales, como el pavorreal. Las pestes son ‘devastadoras, arrolladoras, terribles, molestas, inconvenientes’, pero no ‘arrogantes’. ¡Bendito! ***

Un pie de foto que acompaña la noticia del nombramiento de dos ex guerrilleros, de cuyo nombre no quise acordarme, como ‘gestores de paz’, dice así: “Vuelven hacer gestores paz” (LA PATRIA, 30/3/2020). Las directivas del periódico deberían poner a quien redactó esa ‘perla’ en una cuarentena  obligatoria de seis meses, para que durante ellos practique lo que dijo el profesor Luis López de Mesa hace unos cuantos años. Cito de memoria: “Seis meses de estudios gramaticales nos evitarían muchos errores y nos darían muchas satisfacciones”. Y aprendería que no se pueden confundir el verbo ‘hacer’ con la locución ‘a ser’, la indicada en esa leyenda. ***

Una muestra del empleo chueco, no, chuequísimo, de la coma: “La fortaleza del delfín, está en que superó a la “modesta” Yolanda Ruiz, en los estudios de sintonía, en los que, El informativo de la FM, es penúltimo y el de la cadena es lejos el último” (Eje 21, Edgar Hozzman, 27/3/2020). Bien puntuada la frase, así: “La fortaleza del delfín está en que superó a la “modesta” Yolanda Ruiz en los estudios de sintonía, en los que el informativo de la FM es penúltimo, y el de la cadena es lejos el último”. ¡Cuatro comas inútiles!

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Óscar Domínguez le responde a don Efraím

Don Efra, de nuevo, gracias por la gazapeada por escribir mal lo que los ajedrecistas de élite llaman  jugadores de silicio, aludiendo a los computadores que le son de gran ayuda. No me tocó usar cilicio porque apenas era un pichón de fraile o seminarista que llaman. Pero todos sabíamos que nuestros superiores se flagelaban para mantener a raya el mundo, el demonio y la carne, a la mujer, en una palabra. Ahora, aclaro que sí sentí ese cilicio con doble c  en mis cuartos traseros, porque en las entregas de calificaciones a final del mes a los que nos manejábamos mal el padre rector nos daba varios ciliciazos delante de toda la comunidad. A veces nos encimaba una dieta de silencio  tan incómoda como el cilicio. Todo esto para reconocer que metí las quimbas al confundir a Alberto Lleras Camargo con qué amargo que te peyeras Alberto.od