10 de abril de 2020
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Monstruos

25 de marzo de 2020
Por Hernando Arango Monedero
Por Hernando Arango Monedero
25 de marzo de 2020

Cual si fuera un monstruo, porque en realidad lo es, los seres humanos vemos el Covid19 que sobre nuestras sociedades se abalanza, y esperamos el zarpazo, no sé si sumisamente, o simple y llanamente con resignación, de  lo que sobre nosotros viene. Nada parece llevar consuelo o esperanza a nuestras mentes, salvo el que guareciéndonos en nuestras casas podremos escapar a sus efectos.

Cierto es que lo que nos traen las redes sobre el mal es cada vez más escabroso. Nadie envía un mensaje de aliento. Todos traen como maldición una amenaza; amenaza que para algunos es como un desafío, razón por la cual se entregan a actividades que al parecer buscan enfrentarlo, no sabemos con qué fin adicional, razón por la cual desoyen las prohibiciones y de paso nos hacen parte de su juego irracional.

Algunos nos cuentan sobre lo que en épocas pretéritas ha padecido la humanidad. Nos narran las diferentes pestes que nos han azotado a través de los tiempos. Otros coaligan lo que hoy sucede con el abuso que sobre el planeta hemos venido haciendo. Los de más allá vuelven sobre el Dios que castiga los pecados de los mortales. Otros encuentran en la recurrencia de los años 20 de cada siglo la explicación a lo que en este año 2.020 vuelve sobre nosotros. Para otros existe una confabulación de superpoderosos para esclavizar a la humanidad o para ganar ingentes cantidades de dinero con un mal creado en un laboratorio y con la solución, que existe ya pero que aún no se ha comercializado; solución que llenará sus bolsillos de dinero más allá de lo que han acumulado hasta hoy. Otros recrean lo que algunos escritores han ideado en novelas o en guiones de películas para aterrar espectadores. Inclusive se sustentan en series de entretenimiento de dibujos animados. En fin, la imaginación también se encuentra acelerada atrás de lo que los días de espera nos deparan.

Así, en medio de la bataola en la que la sociedad colombiana se encuentra, otros, con una perspectiva diferente sobre el monstruo que nos amenaza, pero fundamentados en el problema que tenemos, espetan sus más grandiosas ideas para exponerlas como la solución a lo que el futuro nos depara desde los diferentes espacios de la actividad en el país. De sus excelsas inteligencias elucubran para mostrar el camino a seguir, a la par que lanzan dardos sobre las autoridades que no acatan sus directrices plenas de sabiduría. Así muestran la forma en la que hay que atender a los más vulnerables, a aquellos que viven en las calles y su sustento depende de la caridad pública.  Nos enseñan de qué manera hay que auxiliar a quienes obtienen su diario vivir de ventas informales o de actividades que en estos días de cuarentena no pueden desarrollar. Saben que hay que hacer para que los empresarios, grandes o pequeños, mantengan los puestos de trabajo para quienes dependen de una labor, sin que importen los recursos de ese empleador. En fin, la extraordinaria y superlativa inteligencia de aquellos les permite mostrar, a la par que exigir al presidente y sus equipos económicos, que hacer. Su experiencia en asuntos como el que vivimos, además, les permite indicar que hacer y cuando hacer para proteger a los habitantes frente a la pandemia. Ellos lo saben todo, razón por la cual de su “grandeza” brotan las críticas a lo que los expertos hacen sin consultar sus sabias y motivadas indicaciones.

Lo cierto es que, analizando lo que en otros lares se ha hecho, encontramos que nuestro presidente viene haciendo las cosas bien y se viene pensando en las diferentes áreas de la sociedad. Ahora, en lo que a nosotros toca, ante lo que enfrentamos, lo único sensato es protegernos y de paso, con nuestra actitud, proteger a los demás y  ser generosos y prepararnos para trabajar duro y ser solidarios para salir adelante todos. ¡Todos!

Manizales, marzo 25 del  ”Año del virus”