10 de abril de 2020
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En redes & Enredos

22 de marzo de 2020
Por Jorge Emilio Sierra Montoya
Por Jorge Emilio Sierra Montoya
22 de marzo de 2020
Dalí en cuarentena

Durante estos días, especialmente desde cuando empezó el confinamiento a que venimos sometidos por el coronavirus, muchos nos hemos refugiado en el fascinante mundo de la cultura y, en especial, del arte, gracias sobre todo a internet, a los distintos portales especializados, a la apertura virtual que han emprendido casi todos los museos ante la imposibilidad de abrir sus puertas, y, claro, a las redes sociales, donde solemos compartir tales hallazgos, fascinantes en muchos casos.

Por mi parte, decidí revivir mi reciente viaje por España (en solidaridad con tan bello país que ahora sufre el ataque implacable de la epidemia), empezando por el Museo Dalí, en Figueras. Así seguiremos mientras estemos en cuarentena.  

Encuentro en Figueras:

Mi primer encuentro con Salvador Dalí en Figueras (España), el pueblito catalán donde nació y murió, fue en La Rambla, lugar en el que se levanta una enorme y hermosa plaza situada a pocas cuadras de su Museo, uno de los más visitados del mundo.

Metido en la cabeza de Dalí

Allí está él pintado en el suelo, frente a un singular espejo que refleja su imagen, pero, al disparar la cámara, descubrí con emoción que yo mismo aparecía sobre su cabeza, como es fácil apreciarlo en la gráfica adjunta.

Por un momento, pues, estuve en la mente de Dalí, de donde surgieron tantas obras geniales, algunas de las cuales pudimos revivir en este viaje fascinante a Figueras.

El mayor objeto surrealista del mundo:

El Museo Salvador Dalí en Figueras es «el objeto surrealista más grande del mundo», como se lee en el plegable que distribuyen a la entrada.

Tumba de Dalí en su museo

El mismo artista fue quien decidió hacerlo allí (sobre las ruinas del Teatro municipal que fue destruido al final de la Guerra Civil), tras haber donado su obra al Estado español, según estableció en el testamento.

Él participó, a su vez, en el diseño y la construcción, por lo que está presente en las 22 salas y, sobre todo, en la planta baja, donde yace en su tumba, aunque su deseo era que fuese sepultado en su propio castillo.

Dicho esto, podemos ya iniciar el recorrido por el Museo Dalí. Los invito a que me acompañen, queridos amigos.

Museo al aire libre:

Nuestro recorrido por el Museo Dalí en Figueras empieza, obviamente, por su entrada, la cual se encuentra en la Plaza de Gala y Salvador Dalí que también es un museo al aire libre, con las características propias del genio catalán.

Átomo de hidrógeno

Así, al frente de la puerta se levanta el Monumento al filósofo Francesc Pujols, quien parece estar rodeado por tres esculturas del pintor Meissonier en posiciones y actitudes diferentes, con el famoso átomo de hidrógeno (ver foto), escondido entre los árboles.

Bajando las escalas, en un pequeño descanso, está el Homenaje a Newton con su manzana-bola en tácita alusión a la ley de la gravedad, y contra la pared, en urna de cristal, Dalí con un televisor en la cabeza, como representando al hombre de hoy.

iQué gran bienvenida para entrar al Museo Dalí!

Un salón de Gala:

Dalí no existía sin Gala. Por eso la plaza del Museo, como ya vimos, fue llamada con sus nombres, estando primero el de ella que el suyo, acompañándolo también, con la firma, en los cuadros pintados durante sus últimos años.

Gala

Era su musa, su razón de ser, su todo. Y el artista lo proclamaba así, a cuatro vientos, como muchos de nosotros aún lo recordamos.

Nuestro recorrido por el Museo Dalí tenía, por tanto, que incluir el amplio salón de Gala, de quien conservamos fotos de algunas pinturas donde sólo ella podía estar, como una diosa.

El culto a sí mismo:

En el Museo Dalí tampoco podían faltar, ni mucho menos, sus obras sobre sí mismo, siendo él su único protagonista, casi como Dios, según era de esperarse en este narcisista puro, incontaminado, fuera de serie.

De tales obras hicimos una selección, donde se revela con creces el surrealista que era no sólo como pintor, escultor y poeta o escritor, sino como persona, como ser humano, de veras único, excepcional.

Los pies de foto que compartimos en redes sociales fueron nuestros, con algo del estilo paranoico que en su caso es obligado.

Joyas con Ávida Dollars:

En una de las 22 salas del Museo Dalí está la colección de sus joyas, que son también obras de arte, donde el oro siempre está presente con diversas formas y figuras, propias de su estilo, en las que de nuevo la imaginación desbordante hace de las suyas.

Ávida Dollars (Salvador Dalí)

De su pequeña muestra, destacamos dos joyas en particular: la que lleva su nombre con el de Gala y la que dice Ávida Dollars, el famoso anagrama de Bretón para atacar el cuestionado mercantilismo del artista que le mereció ser dizque expulsado del surrealismo.

La expresión Ávida Dollars -valga anotarlo- se forma con las mismas letras del nombre «Salvador Dalí», quien era descrito así como ávido de dólares, de riqueza, poniendo a ésta por encima del arte.

Con esa joya, hecha en oro puro (ver foto), Dalí se burlaba de quien fuera su amigo, el poeta André Bretón, fundador del surrealismo.

(*) Escritor y periodista- Exdirector del diario “La República” – [email protected]