31 de mayo de 2020
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Seis maneras de mejorar la productividad en tu vida (también en tu trabajo)

19 de febrero de 2020
Por Lynda N. Meléndez
Por Lynda N. Meléndez
19 de febrero de 2020

¿Alguna vez has sentido que tienes demasiadas cosas que hacer y que el tiempo no te rinde? A mí me pasaba con mucha frecuencia.

Hace unos años, organizarme para cumplir mis compromisos y dedicarle tiempo a asuntos personales, resultaba tarea imposible. Sentía que los días eran muy cortos para salir de pendientes. Al final, me sentía agotada, sabía que había hecho muchas cosas, pero no sabía decir con exactitud qué había logrado. Y no había dedicado tiempo a mis pasatiempos. Entonces, empecé a buscar cómo organizarme y me di cuenta de la importancia de ser productiva en todas las áreas de mi vida, porque todas son importantes.

Lo primero que descubrí es que es muy importante ESTABLECER OBJETIVOS EN CADA ÁREA (laboral, familia, amigos, salud, pasatiempos…). En cada una, los objetivos deben trazarse con la misma seriedad: Específicos, medibles, alcanzables, retadores y con un plazo de tiempo determinado (la llamada metodología SMART). Cuando tenemos claro qué queremos y para cuándo, es más fácil establecer el cómo, ya que marcarnos un camino, nos ayuda a seleccionar los pasos a seguir en cada uno de ellos. Al principio establecí muchísimos objetivos para cada área, y no los pude alcanzar. Por eso te sugiero que selecciones máximo tres objetivos por cada área de tu vida, para mantener la perspectiva de lo que quieras lograr, sin sentirte abrumado por la cantidad de cosas que tienes que hacer en cada área.

Cuando ya hemos establecido nuestros objetivos, podemos HACER UNA LISTA DE ACTIVIDADES en cada uno. Cuando no planeamos las actividades, es muy fácil terminar posponiéndolos. Cuando las detallamos, nuestra mente deja de divagar en excusas y comienza a actuar. Actualmente, existen muchas apps que facilitan esta labor y te permiten hacer un seguimiento diario de todos tus logros. Si no se te facilita el uso de apps, utiliza el acostumbrado lápiz y cuaderno, y asegúrate de registrar periódicamente tus avances. Ayuda mucho establecer una fecha y hora para desarrollar cada tarea y registrarla en tu agenda, de esa forma, evitas olvidar qué es aquello que quieres lograr.

Otro aspecto es mantenernos enfocados en lo que estamos haciendo, por eso es importante ELIMINAR DISTRACCIONES. Por ejemplo, si queremos implementar el hábito de la lectura, al momento de sentarnos con un libro, silenciemos el celular, para que las notificaciones no nos alejen de nuestro propósito. Muchas veces perdemos el impulso, porque llega un nuevo mensaje, así que podemos mejorar nuestro nivel de concentración, apagando el teléfono o silenciando las notificaciones. Otra técnica que ayuda en este punto, es dejar el teléfono en otra habitación, de tal forma que tengamos que desplazarnos para atenderlo.

Conviene PREMIAR NUESTROS LOGROS, para nuestra mente es más fácil realizar aquellas actividades que nos generan bienestar. Volviendo al ejemplo de la lectura, podemos decir: “cuando termine de leer este libro, me voy a invitar un helado”. No es relevante si el premio es grande o pequeño. Lo sustancial aquí es que nuestra mente asocie tareas o metas cumplidas, con premios y satisfacción. Adicionalmente, al premiarnos por nuestros logros, estamos trabajando en nuestra auto-percepción y, por ende, en nuestra autoestima.

Muchas veces no respetamos nuestros ritmos y nuestros tiempos, y terminamos imponiéndonos horarios y rutinas que nos debilitan. Por eso, es fundamental IDENTIFICAR CUÁNDO SOMOS MÁS PRODUCTIVOS. Vale decir, si una persona es nocturna, te aseguro que nunca va a madrugar para salir a correr. Igualmente, a una persona matutina, le quedará muy difícil concentrarse en una tarea después de las 6 p.m. En mi caso, pertenezco al grupo de los nocturnos, así que mis mañanas no son muy productivas. Comienzo a trabajar mejor y más enfocada a partir de las 2 p.m., así que ya sé que las tareas más importantes de mi día, las realizo después de almorzar y las tareas rutinarias las realizo en la mañana, de tal forma que aprovecho mi ritmo de productividad para conseguir más y mejores resultados. Si identificas a qué hora eres más productivo, te sentirás mejor al ver los resultados de escuchar tu cuerpo.

Por último, AGRUPA TAREAS. Nuestra mente se toma su tiempo para pasar de un tema a otro. Así que, si pasas de un asunto laboral a uno personal, tardarás tiempo en que tu mente “cambie el chip”. Es preferible que atiendas los asuntos por bloques, de tal forma que, si tienes que hacer varias llamadas relacionadas con diferentes temas, dediques un tiempo solo a hacer llamadas. O si sabes que vas a recibir llamadas aleatorias durante un período determinado, realices tareas que puedan ser interrumpidas y retomadas con facilidad. Enfocarse en cuestiones específicas, es más eficiente.

Ahora ya conoces los puntos que tengo en cuenta para que me rinda el tiempo ¿le agregarías otro?

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