11 de abril de 2021
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El trabajo por horas

16 de febrero de 2020
Por Mauricio Calderón Saenz
Por Mauricio Calderón Saenz
16 de febrero de 2020

Ahora que se está reviviendo en Colombia el Proyecto de Reforma Laboral que introduce el Trabajo por Horas quisiera hacer algunas consideraciones alrededor del tema, que ha sido tratado, tanto por los lideres sindicales, como por los dirigentes gremiales con mucha desinformación.

En 1.999 durante el gobierno de Andrés Pastrana me correspondió como Secretario General del Ministerio del Trabajo, coordinar la comisión de Juristas que elaboró un Proyecto de ley que establecía el trabajo por horas en Colombia, y que lamentablemente no fue presentado  al Congreso por el Ministro Hernando Yepes Arcila, al considerar que dicho proyecto carecía de la correspondiente conciliación y aceptación de las centrales obreras.

La comisión estuvo integrada por el Dr. Guillermo López Guerra (Qepd), la Dra. Martha Pacheco, la Dra. María del Rosario Silva Calderón (Qepd), el economista Stéfano Farné, y ocasionalmente  por el Dr, Gerardo Arenas Monsalve (Qepd).

El primer gran escollo para definir el ámbito de salario del trabajo por horas fue el paradigma de la seguridad social que establece la Constitución Política y la Ley 100 de 1.993: no habrá en Colombia una pensión inferior al salario mínimo.  Esto significaba, que, un contrato de trabajo por horas no podría suponer una cotización de seguridad inferior al salario mínimo.  Esto además de lo que significa e implica la cotización  de salud.

Entonces la primera gran conclusión de la comisión fue que: el Trabajo por horas no era para trabajadores de jornada continua de salario mínimo.  El trabajo por horas era para labores calificadas que pudieran durante el período definido de 18 horas semanales causar un valor al menos igual a un salario mínimo integral que pudiera responder por la cotización de seguridad social.

Durante las discusiones en las sesiones de socialización del Proyecto de ley en un foro en la Universidad Libre de Colombia, manifesté que el trabajo era un insumo de la producción de bienes y servicios, y que como tal debía valorizarse con su eficiencia y productividad; y que este salario por horas podría llegar a ser uno de mejores indicadores de los costos laborales.  El rechazo en ese foro fue total: Los dirigentes sindicales (y recuerdo  bien la presencia de Julio Roberto Gómez), argumentaron que si les pagaban 12 dólares la hora, como a los obreros de Detroit, ellos aceptarìan.

El trabajo por horas es la solución complementaria perfecta para muchas situaciones de la vida laboral:  Por ejemplo: el trabajo de madres de familia que no disponen de las 8 horas diarias laborales; los profesores universitarios, los contadores y revisores fiscales, y aùn los ingenieros de sistemas que menciona la Ministra Arango. Es también  la solución para estudiantes Universitarios que pueden contratarse por horas en entidades financieras o industrias con un tiempo parcial.

Ese Proyecto de ley que fue elaborado hace 21 años y contenía las siguientes características:  el salario por horas era integral, es decir, incluía, las primas de junio y diciembre, las cesantías, menos las vacaciones, que se deberían pagar en tiempo efectivo remunerado.  Tenía un límite de 18 horas semanales para cumplir con todos los requerimientos de la seguridad social.

Finalmente, quiero hacer una consideración sobre la concepción de lo que es el trabajo en Colombia.  La inmensa mayoría de los colombianos no desean trabajo, sino puesto.  El puesto es un ámbito donde una persona recibe un sueldo a cambio de estar disponible: trabaje o no trabaje.  El trabajo de verdad es una actividad productiva, que puede medirse en términos de eficiencia y resultados.  Lamentablemente las centrales obreras de Colombia son defensoras de los puestos y no del trabajo.