21 de abril de 2021
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El sentido de la vida

5 de febrero de 2020
Por Víctor Zuluaga Gómez
Por Víctor Zuluaga Gómez
5 de febrero de 2020

Tomé una revista que se encontraba en una aeronave y me dispuse a hojearla para ver si encontraba algún tema de interés. La primera impresión fue negativa, porque  contenía artículos poco llamativos. Pero insistí en la medida que el vuelo duraría varias horas y allí vino mi sorpresa.

El tema en cuestión de uno de los artículos era sobre la vida  y la muerte y aparecían entrevistas a un sacerdote católico, un islámico  un judío. Luego de hacer una rápida lectura me concentré en las respuestas que dio el judío, pues decía,  que frente a la vida y la muerte, no había duda que ésta última era innegable, irrefutable, pero que en torno a la vida, refiriéndose a si ella podría existir después de la muerte, decía que había muchas perspectivas diferencias, de acuerdo con el credo religioso que se  profesara.

Vendría luego a presentar, lo que para mí constituía unas reflexiones u orientaciones muy valiosas. Decía que siendo la muerte un fenómeno irreversible, los seres humanos debemos concentrarnos en llevar una vida que contenga un claro derrotero para alcanzar la felicidad.

El primer aspecto que propone es el de crear una red de afectos con la familia y los amigos, porque sin duda alguna ellos constituyen el soporte fundamental cuando aparezcan las dificultades. En segundo lugar, buscar siempre un perfeccionamiento, búsqueda de nuevos objetivos, retos que impliquen unas ganancias cualitativas, comunicativas. Y por último, luchar de una manera constante por aportar desde sus conocimientos, de sus saberes, a la construcción de un mundo mejor.

Yo añadiría que cuando esos tres aspectos están presentes de manera permanente en la vida, se tendrá una conciencia tranquila, puesto que es mucho más importante    estar conforme con nosotros mismos, que la opinión que puedan tener los demás sobre nuestras actuaciones.

De alguna manera es vivir de acuerdo a unos códigos, tener unos referentes de comportamiento que será necesario construirlos desde el hogar pero también reforzarlos en la Escuela. Y claro que uno de los aspectos que en nuestro medio es necesario cuestionar es el de la búsqueda de la ganancia, el logro, sin importar si con ello estamos afectando al otro, a nuestros conciudadanos. Esa práctica del “vivo” que tanto mal nos viene haciendo de tiempo atrás. Porque a lo que no podemos renunciar nunca es a apostarle a un mundo mejor para mañana.