10 de abril de 2020
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Los libros de Belisario y Otto

Autodidacta. Periodista de largo aliento formado en la universidad de la vida. Destacado en cadenas radiales, diarios nacionales y co-fundador de medios como Colprensa y el diario digital Eje 21. Formador de buenos reporteros en Manizales, Bogotá y Medellín.
25 de enero de 2020
Por Orlando Cadavid Correa
Por Orlando Cadavid Correa
Autodidacta. Periodista de largo aliento formado en la universidad de la vida. Destacado en cadenas radiales, diarios nacionales y co-fundador de medios como Colprensa y el diario digital Eje 21. Formador de buenos reporteros en Manizales, Bogotá y Medellín.
25 de enero de 2020
Otto Morales en diferentes poses

Nunca se supo si en sus tiempos universitarios, en la UPB, en Medellín, pactaron alguna apuesta Belisario Betancur Cuartas y Otto Morales Benítez acerca de cuál de los dos escribiría y publicaría la cifra más elevada de libros durante su recorrido por la vida pública.

Fuentes fidedignas indican que el liberal caldense de Ríosucio triplicó en materia de producción literaria al conservador de Amagá, pero el paisa tuvo su revancha con el correr de los años, al hacerse elegir, por voto popular, presidente de la república.

Paradójicamente, jamás prosperó la candidatura del dueño de la carcajada más famosa de Colombia, que  tanto atraía a los ex presidentes Alberto Lleras Camargo y Carlos Lleras Restrepo.

El notario 38 de Bogotá, Eduardo Durán Gómez, un consumado experto en “Ottología”, nos proporcionó amablemente estos datos: “El doctor Otto dejó 142 libros publicados y 35 por publicar. Varios de ellos serán publicados ahora con motivo del centenario de su nacimiento”.

Morales le tomó una delantera significativa a su mancorna Betancur en el primer parto editorial, al publicar “Estudios críticos” en la editorial “Espiral” en 1948, el año del magnicidio de Jorge Eliécer Gaitán.

Belisario Betancur. Flickr ALTAIR Crea & Comparte | CC BY-SA 2.0 | Wikipedia Commons |

Trece años después (en 1961), debutó Betancur en el mundillo editorial con su libro “Colombia, cara a cara”, impreso en los talleres de “Iqueima”.

Acaba de arribar a su primer año morando en el vecindario de los párpados cerrados el ex presidente Betancur, a quien sus amigos más cercanos lo recuerdan como un “trabajo-adicto” incorregible.

El estadista conservador del “Sí se puede” nació en Amagá el 4 de febrero de 1923 y murió en Bogotá el 7 de diciembre de 2018, a los 95 años. Las letras fueron las grandes pasiones de su vida. Las estrenó como excelente reportero político del diario “La Defensa”, de Medellín. Cuando ponía su prosa al servicio del batallar político, en “El Siglo” del doctor Laureano Gómez, era sencillamente “Bélico”, el único seudónimo que se le conoció.

El médico y crítico literario Javier Arango Ferrer compendió en esta afortunada síntesis de 44 palabras la vida,  pasión y músculo  de este paisa ejemplar: “Belisario Betancur es por excelencia la síntesis vital y mental de la raza antioqueña, humilde en el comienzo de su vida, y grande en uno de los más famosos presidentes de Colombia, en una de las épocas más difíciles de nuestra historia”.

No hay espacio suficiente para reunir aquí los títulos de los libros de estos colombianos ejemplares. Sin embargo, trataremos de consignar un manojo de  obras de cada uno.

Otto Morales: “Testimonio de un pueblo”, “Revolución y Caudillos”, “Seguridad social integral”, “El pensamiento social de Rafel Uribe”, “Muchedumbres y banderas”, ”Raíces humanas”, “Aguja de marear”, “Memorias del mestizaje”, “Literatura, destino de la patria”; “Cátedra caldense” y “Antología”, en 12 tomos.

Belisario Betancur: “El viajero sobre la tierra”, “El rostro anhelante del cambio social”, “Despierta, Colombia”, “Gabriel García Márquez, nuestro primer premio nobel”, “Manizales, testimonio de la  esperanza”, “Vocación de patria”, “Prensa libre, amparo democrático”, “El pintor de nuestra historia, José María Espinoza” y “Nuestra patria es América”.

La apostilla. El periodista paisa Óscar Domínguez, uno de los buenos biógrafos del hijo más famoso de Riosucio, al referirse a la fecundidad editorial del inolvidable personaje, escribió en una de sus columnas periodísticas: «Cada vez que el doctor Otto Morales se agacha, se le cae un libro». El chascarrillo le  provocó una sonora carcajada al hijo de Don Olimpo.