11 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

En redes & Enredos

15 de enero de 2020
Por Jorge Emilio Sierra Montoya
Por Jorge Emilio Sierra Montoya
15 de enero de 2020

Parásito en busca de Óscar:

En este momento, la película Parásito está de moda, obviamente es de las más taquilleras y, para hacer moñona, acaba de ser nominada al Óscar en seis categorías, incluida la de Mejor Película. Pero, ¿por qué? ¿Cuáles son las claves de su éxito arrollador, nada fácil de alcanzar hoy en el séptimo arte, donde los más avanzados recursos tecnológicos hacen de las suyas?

Formulemos algunas hipótesis, si me lo permiten.

Trama y violencia, para empezar:  

Su trama, en primer término. Original y sorprendente, de veras. Porque muestra cómo una familia pobre, víctima de la exclusión como ahora se dice, logra meterse en la casa de una familia rica y tomársela por asalto, sin mayores escrúpulos. Tema bastante atractivo para la mentalidad en boga, sobre todo de la inmensa mayoría de personas que desea salir, como sea, de la pobreza, en medio de la desigualdad social tan cuestionada a diestra y siniestra.

En segundo lugar, un final violento en extremo, fruto de esa marginalidad que lleva a la locura, con crímenes a granel, mientras la justicia, como ya es habitual en nuestra sociedad, brilla por su ausencia.

Con razón, el público sale feliz de la función a pesar de la sangre y la corrupción imperantes, pues acepta que así funcionan las cosas en el mundo real. ¿O habrá alguien que pueda decir lo contrario?

¡Celulares que son misiles!:

De hecho, la clave fundamental del éxito de la cinta es su plena actualidad, pues los personajes  centrales se mueven en el mundo de los teléfonos celulares, angustiados por no coger la señal wifi en su apartamento o porque sus rivales de última hora, excluidos como ellos, amenazan con “enviar” el video-prueba de sus actos delictivos, lo cual es tan peligroso -les dicen, en medio de burlas- que los misiles lanzados por el también loco gobernante de Corea del Norte, Kim Jong-un. La película es surcoreana, resulta fácil deducirlo.

En síntesis, Parásito se mueve a sus anchas en redes & enredos, con internet a disposición.

Remate borgiano:

El portal El buen librero nos trae una buena chiva, según decimos en el argot periodístico: Borges profesor, libro de reciente aparición, reúne anécdotas contadas por quienes fueran alumnos del recordado escritor argentino, quien se murió sin recibir el Premio Nobel de Literatura que tanto se merecía.

Una de las anécdotas es sin duda de antología, digna de figurar entre sus cuentos de ficción. Así la recuerda María Esther Vásquez, según El buen librero al transcribir el diálogo entre el profesor y uno de sus alumnos que irrumpió en el aula, ordenándole, en tono airado, que suspendiera la clase porque en ese momento se le iba a rendir un homenaje al Che Guevara.

“Ríndale el homenaje, pero después de clase”, respondió Borges, sin inmutarse.

“¡No! ¡Tiene que ser ahora! ¡Y usted se va!”, gritó el joven, fuera de casillas.

“¡Yo no me voy. Y, si usted es tan guapo, ¡venga a sacarme del escritorio!”, fue el comentario, desafiante, del maestro.

“Entonces, ¡vamos a cortar la luz!”, amenazó de nuevo el muchacho.

“He tomado la precaución de ser ciego”, aclaró Borges, aceptando el reto: “¡Corte la luz, no más!”

“Es un remate borgiano”, rematan los blogueros de turno.

Anticipo de mis Memorias:

La magia de Internet y las redes sociales es, en mi caso, poder disfrutar de un video -compartido por el portal Crónicas Filosóficas- con entrevista exclusiva a Aldous Huxley (1894-1963), el genial autor de El mundo feliz, novela que ha cobrado vigencia por haber anticipado, desde varias décadas atrás, la deshumanización y el extraordinario poder de las máquinas que venimos presenciando.

Esa obra, a propósito, fue una de las novelas preferidas en mi ya lejana juventud, sobre la cual escribí un breve ensayo literario que me permitió, a la edad de 15 años, debutar, hacia 1971, en las páginas editoriales de La Patria de Manizales, que era como llegar a las ligas mayores del periodismo en el Eje Cafetero.

Tremendo salto se debió, cabe anotarlo, a la promoción que me hizo allí el gran cronista de «Jornadas», Luis Yagarí (Gonzalo Uribe Mejía) y a la generosa acogida del subdirector del periódico, Jorge Santander Arias, uno de los mejores ensayistas del país.

Así lo recuerdo en el primer tomo de mis Memorias: Una vida en olor de imprenta, próximas a publicarse con motivo de la celebración de mis primeros cincuenta años de vida periodística.

Bautizo en el Jordán:

El pasado domingo, la Iglesia Católica celebró la Fiesta del Bautismo de Jesús en el río Jordán, con la cual se cerró, en forma definitiva durante este año, la Navidad, la cual conmemora, por su lado, el nacimiento (Natividad) del Mesías.

En la peregrinación que hicimos a Tierra Santa, mi esposa y yo renovamos también nuestro bautizo en el Jordán, una experiencia maravillosa que no puede hacerse sino con honda fe y la humildad requerida, doblando la cabeza ante el sacerdote que derrama el agua de vida sobre nosotros, sumergidos parcialmente en el río.

Es un bello recuerdo que nos acompañará por siempre, más aún cuando la histórica foto de nuestra renovación bautismal batió récord de visualizaciones, con muchos “Me gusta” y corazones rojos en nuestro muro de Facebook, donde mis numerosos amigos suelen guardar prudente silencio.

Sin derechos de autor II:

De nuevo es satisfactorio que el portal internacional de noticias The World News haya compartido esta columna en su entrega del pasado domingo, pero por segunda ocasión es lamentable que no aparezca el crédito con mi nombre, aunque sí mi foto (que en algo compensa el error o al menos despeja dudas sobre los derechos de autor).

Y eso que en la primera nota de dicha columna denuncié la pérdida de esos derechos -«Sin derechos de autor», se titulaba-, como si allá no se dieran por aludidos. ¡Es el colmo!

O simplemente son gajes de la tecnología, pues las máquinas ya actúan en forma automática, sin que una mano siquiera las corrija. De todas maneras, ¡es el colmo!

(*) Escritor y periodista. Ex director del diario “La República”