8 de agosto de 2020
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Demasiado, acusativo, divergente, aquejar, hechas- echas

Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
14 de enero de 2020
Por Efraim Osorio
Por Efraim Osorio
Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
14 de enero de 2020

Quisquillas de alguna importancia

Demasiado’, para ese efecto, es… demasiado. 

Cuando uno dice que posee ‘demasiado’ de algo, expresa que tiene de ello ‘para dar y convidar’, que le sobra, digamos, casi todo; que posee ‘de más, en abundancia’. Este adjetivo viene, ¡cómo no!, de ‘demasía’ (‘exceso’). En la entrevista al actor y director Clint Eastwood sobre su última película, “El caso de Richard Jewel”, una de sus respuestas fue ésta: “Antes de trabajar en la película no recordaba demasiado los detalles…” (El Tiempo, Cultura, 31/12/2019). En ella, el término tratado hace las veces de adverbio, ‘excesivamente’, obviamente inadecuado. Doy por hecho que la entrevista fue en inglés, por lo que desconozco cómo lo dijo en su idioma: “¿Too much?”. Aunque posible, no lo creo, pues habría cometido la misma imprecisión. El adverbio apropiado para expresar la idea del recordado protagonista de la película “Por un puñado de dólares” es ‘bien’ o, con mayor énfasis, ‘muy bien’. ‘Demasiado’, para ese efecto, es… demasiado. *** 

El complemento directo o acusativo pide la preposición ‘a’ cuando se trata de ‘personificar’ o ‘determinar’. Por esto, la falta de esa preposición es sensible  en las siguientes oraciones de un artículo del columnista Juan Álvaro Montoya: “Desde muy temprano en la mañana recorríamos las calles (…) saludando los amigos íntimos mi procreador”. “Su dicha estaba plena al ver sus camaradas reunidos…”. “…y que hoy vuelve a Aranzazu para entregar su padre al espacio que lo vio nacer” (LA PATRIA, 2/1/2020). “…saludando a los amigos íntimos…” o “saludando los amigos íntimos a mi procreador; “…al ver a sus camaradas reunidos….”; y “…para entregar a su padre a…”, así, castizamente, pues en esas oraciones se requiere la preposición ‘a’ para ‘determinar’ el complemento directo del verbo respectivo, porque sin ella podría convertirse en su sujeto, como se aprecia perfectamente en la primera. ***

Por implicar ‘procedencia’, el complemento del adjetivo ‘divergente’ pide la preposición ‘de’, sin ninguna duda. El columnista de El Tiempo Carlos Caballero Argáez olvidó esa norma en esta declaración: “…las gentes jóvenes tienen una manera de ver la vida y el mundo que las rodea divergente a la de los mayores” (4/1/2020). En esta oración, el adjetivo ‘divergente’, participio presente también del verbo ‘divergir’, tiene la connotación de ‘separación’, lo que explica su régimen: decimos ‘separado de’, no ‘separado a’. Ahí está el busilis. En el mismo artículo, el señor Caballero Argáez escribió: “Por eso, Trump puede ser reelecto”. ‘Reelecto’ es el participio pasivo irregular del verbo ‘reelegir’, que sólo se emplea como adjetivo, no como elemento de los tiempos compuestos del verbo. Para éstos, hay que echar mano del regular, ‘reelegido’: “Por esto, Trump puede ser reelegido”. ¡Ojalá que no! *** 

Refiriéndose a Manizales, el presbítero Luis Felipe Gómez Restrepo redactó así: “…que la está haciendo diferencial con las grandes ciudades que aquejan incomodidades muy fuertes para sus habitantes” (LA PATRIA, 5/1/2020). En esta oración, el complemento directo del verbo ‘aquejar’ no pueden ser las ‘incomodidades’, pues éstas son su sujeto, sino ‘las ciudades’, que deben ser reemplazadas por el pronombre, así: “…las grandes ciudades a las que aquejan incomodidades…”. Pudo también el escritor sustituir este verbo por ‘sufrir’ para evitar el circunloquio: “…ciudades que sufren incomodidades…”. O ‘padecer’. Más todavía: ¿Está bien empleado ahí el adjetivo ‘diferencial’? Me parece que no, porque con éste se califican “las cosas que diferencian”, verbigracia, ‘los rasgos diferenciales de una persona son…’, por lo que considero que sólo debe usarse con el sustantivo calificado. Es decir, no debe reemplazar a ‘diferente’, como en la frase tratada, cuya redacción debió ser ésta: “…que la está haciendo diferente de las grandes ciudades que sufren incomodidades…”. Sencillo. ***

El siguiente error ortográfico pude ser un ‘lapsus’ de su redactor, pero así quedó impreso por los siglos…: “Las pruebas echas a Juan Fernando Quintero (…) tuvieron resultados satisfactorios” (El Tiempo, Deportes, Breves, 5/1/2020). ‘Echas’ es la segunda persona de singular del presente de indicativo de ‘echar’ (‘arrojar’); ‘hechas’, el participio pasivo del verbo ‘hacer’ y el adecuado en esa frase. Elemental.

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