11 de diciembre de 2019
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina
Aguas de Manizales - Cierre 2019

La Conversación Nacional

2 de diciembre de 2019
Por Alberto Zuluaga Trujillo
Por Alberto Zuluaga Trujillo
2 de diciembre de 2019

Al Presidente Duque lo cogió la noche. Si bien se ha dicho que nunca es tarde para empezar, su inexperiencia  y falta de tacto lo llevaron al extremo de permitir el estallido del malestar nacional en un Gobierno elegido con la mayor votación de la historia colombiana, no por convicción, sino por miedo de la izquierda bravucona que, con Petro a la cabeza, amenazaba con instalarse en la Casa de Nariño. Juventud, simpatía y por sobre todo fidelidad inquebrantable a su “presidente eterno” hicieron de Duque el candidato sacado de la manga mágica del prestidigitador expresidente. Durante los 15 meses de gestión se ha dado el lujo de tirar por la borda semejante votación que, como ya lo expresamos, no fue “a favor de, sino en contra de”, sin advertir que el polluelo de la inconformidad incubado, no bajo el gobierno Santos, a cuyo pararrayo se aferran en cada tropezón, tras largos años de desesperanza y frustración de anteriores gobiernos, reventaría el cascarón estimulado por el despertar violento de nuestros vecinos latinoamericanos. Dejar crecer semejante ola de inconformismo a donde ha llegado, no expresada siquiera bajo el  desastroso desempeño de Samper, le costará sudor y lágrimas y más, si no atina distanciarse de su propio partido  del que el escudero mayor de su progenitor político, el saqueador de Invercolsa, Fernando Londoño Hoyos, le pidió ya la renuncia. Del reciente escándalo protagonizado por su Embajador en USA, en complicidad con la novata y rencauchada Canciller, que obligó al Mandatario a llamarlo a consulta,  el país esperaba su remoción. Pero no; confiado en que el estallido de la revuelta convertiría en minucia el grave incidente del loquito Pachito o, a lo mejor, recibida la orden de su “presidente eterno”, lo regresó de nuevo a Washington para continuar con sus “alegres pilatunas”. ¡Horror de horrores¡ Aquí se mostró tal cual es, como un hombre falto de carácter, incapaz de remover a un mimado torpe de su partido. Si aquí no pudo, menos va a poder conducir la nave del Estado en este mar de leva que promete volverse borrascoso con olas que van en aumento por diez días consecutivos. A la par  del conversatorio con los líderes de las marchas debió emprender un hábil y rápido manejo con los jefes de los partidos de oposición, no para darles mermelada, sino para incorporarlos al gobierno y lograr la tan urgente gobernabilidad que hoy más que nunca requiere, así tuviese que nombrar a Simoncito en reemplazo de Pachito. Solo Gaviria, La U y Cambio Radical podrán sacarlo de este gran embrollo causado por su autismo extremo. Como en este país nadie se quema y la política es cambiante y dinámica, creo que vamos con todas a una nueva candidatura de Germán Vargas Lleras, a quien el país hoy, dadas las circunstancias, le permitiría sus coscorronazos pues, solo con mano dura y desde luego tendida, es que  podrá gobernarse esta Patria por tantísimos años abusada. Si el imprudente Dylan es el mártir de este calvario, los policías muertos y heridos ¿no significan nada? Vaya país de locos.

[email protected]