25 de febrero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Comunidad del anillo: no hay que creer en ella, pero …

13 de noviembre de 2019
Por Jaime Jurado
Por Jaime Jurado
13 de noviembre de 2019

Recientemente Rodolfo Palomino, exdirector de la Policía, demandó a la Nación por más de 9 mil millones por los presuntos perjuicios sufridos por él y sus familiares más cercanos a raíz de los anuncios que hizo la Procuraduría unos años atrás en los que se le vinculaba con una cofradía homosexual al interior de la institución policial. Se dijo que esa hermandad, conocida por sus integrantes como la “Comunidad del Anillo”, utilizaba diferentes formas de corrupción, entre ellas utilizar los favores sexuales como moneda de cambio para ascensos y traslados o para chantajear congresistas u otros altos funcionarios vinculados de una u otra manera con esa “rosca”.

En noviembre del año pasado el Ministerio Publico absolvió disciplinariamente a Palomino y declaró que no había pruebas de la existencia de esa fraternidad. De allí la demanda del general, que sorprende por su monto y su motivación. Además es extraña la falta de reacción de los medios de comunicación y de las redes sociales, especialmente si se le compara con la que hubo frente al reclamo de Ingrid Betancurt en 2009.

Por esa época, la excandidata pidió una indemnización cercana a los 13 mil millones de pesos por la presunta responsabilidad del estado en su secuestro a manos de las Farc. Ante esto, en las redes y en la prensa se llegó casi a un linchamiento que la hizo desistir de su reclamo. Se le señaló de desagradecida, recordándole que las autoridades la liberaron en la famosa Operación Jaque y que su plagio se debió a su imprudencia y no faltó la insinuación de que lo buscó por publicidad para oxigenar su campaña.

El rechazo extremo a la demanda de Ingrid y la actitud ante lo de Palomino puede revelar la selectividad de la prensa por tratarse en el primer caso de un personaje político y en el segundo, del miembro de una institución armada.

Quizá la superficialidad con la que se trató la demanda de Ingrid permitió la manipulación de los sentimientos de la población. En Colombia, más que opinión pública hay estados de ánimo y en la euforia de la liberación de los secuestrados, desentonaba cualquier pretensión indemnizatoria. Se presentó como descabellada su exigencia, omitiendo aspectos importantes que permitían suponer que la responsabilidad estatal no podía descartarse olímpicamente. La señora Betancurt tenía la calidad de candidata presidencial, el entonces presidente Pastrana no aceptó llevarla en helicóptero, a pesar de que el alcalde de San Vicente exigía su presencia en el municipio. Por otra parte, el propio jefe del estado dijo que una vez terminada la zona de distensión, la fuerza pública había retomado el control de las carreteras y de los casos urbanos de los municipios que la formaban. Finalmente, su reclamación no era solamente por las condiciones en que se dio el secuestro, sino también por la falta de esfuerzo del gobierno en resolverlo mediante la negociación o el canje humanitario que proponían los captores, lo que lo prolongo por más de seis años.

Volviendo a Palomino, es verdad que tiene derecho a reivindicar su nombre y de pedir que se le restituya la N, desaparecida en los momentos más álgidos del escándalo, pero la perplejidad ante su caso me hace formular varios interrogantes: ¿Se le tiró más duro a la Betancurt por ser mujer, mientras que al recio y bigotudo policial se le da un trato lene por ser un varón ahora reivindicado? ¿Así como un expresidente desterró del léxico oficial la expresión “conflicto armado interno”, ya no podrá hablarse de la Comunidad del Anillo? ¿En qué quedan las denuncias de otros altos oficiales y policías que dicen haber sido acosados por la comunidad anillada? ¿Hubo intervención de congresistas involucrados en los servicios (homo)sexuales para tender un manto de silencio sobre el tema? ¿Por qué se sancionó por la policía misma al capitán que lleva el tierno nombre de Anyelo Palacio, aquel de la escandalosa conversación con un exministro y exsenador sobre sexo explícito entre hombres que escandalizaría a Esperanza Gómez?

Preguntas por ahora sin respuesta, a la espera de que se pronuncie … la Comunidad.