7 de marzo de 2021
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Al Centro Democrático “le están dando de su propio cocinao”

12 de noviembre de 2019
Álvaro Uribe, mentor del Centro Democrático

La política es dinámica y cambiante.  Ahora el Centro Democrático está siendo víctima de su propio invento; o, como dicen algunos, “le están dando de su propio cocinao”. Quienes están ahora en la oposición aprendieron bien los métodos que ellos usaron antes. A punta de mentiras, el Centro Democrático logró derrotar el SÍ del plebiscito sobre los acuerdos de La Habana: que se les iba a entregar el país a las FARC, que a los pensionados les iban a descontar el 7% de sus pensiones para dar ese dinero a los guerrilleros… etc. Y, ahora, la actual oposición está convocado a una protesta nacional contra el gobierno del Centro Democrático, igualmente a punta de mentiras: Que el gobierno está imponiendo una reforma laboral contra los trabajadores, que está promoviendo una reforma pensional contra los pensionados, que va a rebajar el salario mínimo a los jóvenes.

Falsedades bizantinas

Lo grave es que, con base en esas falsedades tan bizarras, están sometiendo al país al riesgo de posibles situaciones, tan difíciles como las que aún no terminan de arreglarse en Chile, Ecuador o Bolivia. Muchos temen que el 21 de noviembre la protesta se salga de madre, como ha ocurrido con las últimas marchas “pacíficas” de los estudiantes, quienes no han asumido ninguna responsabilidad porque lo disturbios en que han terminado “han sido obra de infiltrados”.

El gobierno está advertido

Esta vez, ya que el gobierno está advertido de las amenazas de los promotores de la protesta, es de esperar que las autoridades estén suficientemente preparadas y esta vez sí, a diferencia de lo ocurrido en las últimas marchas,  logren controlar a quienes van a aprovechar las manifestaciones que tendrán lugar ese día, para sembrar pánico destrucción y dolor.

De Guatemala para Guatepeor

Con la designación del canciller Carlos Holmes Trujillo como ministro de Defensa, vamos de Guatemala para “Guatepeor”. El país esperaba una solución más radical, pero el presidente Duque –presumiblemente asesorado por el “presidente eterno”- nos suministró una dosis peor que la de Botero, un funcionario que se caracterizó por las metidas de pata. Lo cierto es que el señor Holmes ha pasado sin pena ni gloria por la cartera de Relaciones Exteriores y no ha demostrado gran cosa como para que se le llene de honores. En la presente coyuntura de orden público, nada fácil, su designación no deja de ser un desafío al país. Amanecerá y veremos.