15 de octubre de 2019
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Objetos enlazados a internet controlarían ambientes en el hogar

4 de octubre de 2019
4 de octubre de 2019

Tres prototipos: un control de iluminación, otro de aire acondicionado y un recipiente inteligente para el cuidado de una planta, fueron diseñados para ser manipulados desde cualquier dispositivo móvil con el fin de administrar el hábitat de las viviendas.

Este sistema objetual, que “brinda tecnologías modernas al alcance de cualquier consumidor y a diferentes niveles de intervención en el hogar”, fue desarrollado por el estudiante Luis Enrique Ñañez Cifuentes, de Diseño Industrial de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira.

Su tesis está alineada a las directrices del nuevo siglo, máxime si se tiene en cuenta que para 2020 habrá en el mundo entre 26.000 millones y 30.000 millones de dispositivos inalámbricos conectados a internet, según compañías de investigación en tecnologías de la información como Gartner y Abi Research.

El primer objeto desarrollado es un dispositivo que permite controlar el encendido o apagado de cualquier foco de luz eléctrica ubicado en su entorno, desde un celular con acceso a internet.

El segundo es un aparato equipado con sensores de temperatura y humedad relativa que monitorean estas variables en tiempo real según las preferencias del consumidor. En ese sentido, el sistema diseñado activa o desactiva el aire acondicionado o el ventilador para mantener constantes las condiciones de temperatura deseadas por el usuario.

El último dispositivo es un terrario inteligente (recipiente en el que se trata de reproducir, de manera artificial, las condiciones de un hábitat específico) cuyo propósito es brindar un soporte vital a plantas crasuláceas –que sobreviven a condiciones escasas de agua–. Funciona a través del monitoreo permanente de la humedad de la tierra donde está la planta, para definir si necesita ser regada automáticamente.

Su construcción es parte del concepto Internet de las Cosas (IoT), que responde a las tendencias actuales de interconectar digitalmente objetos cotidianos a internet.

Según el autor francés Jean-Baptiste Waldner, se calcula que los seres humanos estamos rodeados por entre 1.000 y 5.000 objetos. La implementación de nuevas tecnologías de interacción como los objetos inteligentes empieza a ser entonces un espacio clave en la relación de las personas con sus viviendas. Por ello, el IoT busca establecer un hábitat que genere tranquilidad, seguridad y comodidad entre elementos e individuos.

Fundamentos del sistema objetual

Para construir el sistema objetual, además del IoT, el estudiante Ñañez tuvo en cuenta dos conceptos más: la “tendencia nesting”, que entiende “el calor del hogar como escudo protector que liberará al individuo del estrés de la vida moderna”; aquí la vivienda se considera como un lugar de paz y relajación para realizar las actividades favoritas de cada individuo.

El otro es el “movimiento maker”que promueve la idea de que todo el mundo es capaz de desarrollar cualquier tarea en vez de contratar a un especialista para realizarla.

Con este marco conceptual, sumado a un sondeo de los elementos que más solicitan los usuarios dentro de la tendencia nesting, se diseñaron los tres objetos pensados para que cualquier ciudadano del común sea capaz de construirlos por sí mismo.

Para integrar los tres dispositivos se utilizó una plataforma de control, “fundamental en el desarrollo de nuevas tecnologías y en la evolución de los objetos mediante fuentes de código abierto e instructivos para construir los objetos que buscan que las personas aprendan haciendo”, explicó el estudiante Ñañez.

La plataforma escogida fue Thinger.io, que permite gestionar multitud de dispositivos a través de internet, almacenar y visualizar información recibida desde sensores, enviar información o instrucciones a dispositivos e interactuar con otras aplicaciones o plataformas.

Así, con la información suministrada por los objetos inteligentes en la plataforma habilitada, el dispositivo es capaz de aprender las rutinas del usuario y realizar acciones predictivas sobre situaciones de uso. Por ejemplo, en la tarde encender automáticamente los focos de luz, y en la noche apagarlos.

Esto mismo sucede con el objeto inteligente que controla el aire acondicionado. Cuando la plataforma detecte por GPS (Sistema de Posicionamiento Global) que el usuario está llegando a su hogar después de una jornada laboral o académica, activa la regulación de temperatura según las preferencias preestablecidas por el usuario.

En cuanto al cuidado de la planta, el mecanismo envía alertas al celular de cada usuario –vía mensajes de texto– para advertir que esta debe ser regada y así controlar su estado vital. Si a los tres mensajes la humedad de la tierra no cambia de manera positiva, el terrario inteligente la riega automáticamente desde un tanque adicional que posee el sistema. También cuenta con un panel solar que autoabastece su gasto energético e informa si las condiciones lumínicas que recibe la planta son las adecuadas para prolongar su vida.