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Nuevo mapa político de Colombia muestra cambios y liderazgos emergentes

30 de octubre de 2019
30 de octubre de 2019

Ovidio Castro Medina

Bogotá, 30 oct (EFE).- El surgimiento de nuevos liderazgos de centro que parecen más preocupados por la gente que los políticos tradicionales y el castigo en las urnas a quienes polarizan al país son parte de los logros de las elecciones locales del domingo en Colombia, coincidieron este hoy analistas.

La expresión de los votantes dejó claro que la paz está presente en la agenda regional y quienes no acompañaron esa iniciativa fueron relegados por candidatos que defienden la implementación del acuerdo firmado en 2016 entre el Gobierno y las FARC.

La mejor muestra está en Bogotá, a cuya Alcaldía llega Claudia López (Alianza Verde), de 49 años, lesbiana y conocida por su activismo en favor de la paz, la lucha contra la corrupción y su compromiso con la igualdad y la educación.

«Como alcaldesa me voy a dedicar a atender ese malestar social, y le voy a proponer al señor presidente de la República que nos enfoquemos en ellos», manifestó López hoy en su primer comparecencia ante la prensa, en la que se refirió a los problemas que más aquejan a los habitantes de Bogotá.

López, que consiguió ayer una histórica victoria al convertirse en la primera mujer que gana la Alcaldía de Bogotá, y de paso con un récord de más de un millón de votos, dijo que es preciso «superar las profundas desigualdades, inequidades e injusticias que hay en nuestras ciudades y en nuestros países», que se reflejan en protestas masivas no solo en Colombia sino en otros países latinoamericanos, como Chile o Ecuador.

JÓVENES AL PODER

Junto con López, el alcalde electo de Medellín, el independiente Daniel Quintero Calle, de 39, que derrotó contra todo pronóstico a la maquinaria del uribismo, y el ganador en Manizales, Carlos Mario Marín, de 28, y también de Alianza Verde, representan el anhelo de cambio de las costumbres políticas colombianas.

Para el analista Mauricio Jaramillo, profesor de la Facultad de Ciencia Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario, en Bogotá y Medellín «hubo una derrota importante para las dos fuerzas radicales tanto de izquierda como de derecha», en referencia al expresidente Álvaro Uribe y al jefe de la oposición, el senador de izquierdas Gustavo Petro.

«Se derrotó si se quiere al uribismo y al petrismo (…) se privilegiaron las opciones de centro con lo cual hubo un ‘voto castigo’ también para el actual Gobierno» del presidente colombiano, Iván Duque, que pertenece al Centro Democrático, partido creado por Uribe.

EXTREMOS CUESTIONADOS

Pese a que este lunes todos los partidos cantaban victoria a su manera, haciendo cuentas de lo que ganaron ayer, los expertos consideran que muchos no deben ver el vaso medio lleno sino medio vacío.

Para Jaramillo, las elecciones fueron «una especie de termómetro también de la popularidad del presidente» y considera «que el pobrísimo desempeño del Centro Democrático también implica que la gente salió a votar condenando lo que ha sido hasta ahora la labor del Gobierno».

También los resultados contrarios al petrismo, cuyo candidato, Hollman Morris, quedó en tercero en la disputa de la Alcaldía de Bogotá, pueden abrir la puerta a una «tercera vía» más de centro a nivel nacional.

«Estas elecciones fueron municipales y departamentales, pero aún así muestran el resurgimiento de una tercera fuerza media, centrista, muy importante, que seguramente va a utilizar estos resultados y el desempeño de estos gobernantes como plataforma para las elecciones presidenciales de 2022», dice Jaramillo.

LA PAZ, PRESENTE

La paz fue otro factor que afloró en estas elecciones cuyos resultados muestran que los defensores del acuerdo con las FARC firmado en noviembre de 2016, como Alianza Verde, tuvieron mejor aceptación popular y desempeño en las urnas.

«El posconflicto se negocia o se negoció, si se quiere, en el plano nacional, en el centro, pero su gestión es básicamente local. Nadie tiene tanta incidencia en el posconflicto como los alcaldes, gobernadores, concejales, diputados», asegura el experto de la Universidad del Rosario.

Eso se vio, sobre todo, en Bogotá en donde la alcaldesa electa se la ha jugado toda por este tema, al igual que en la lucha contra la corrupción.

«En términos generales el tema de la paz condicionó y muy probablemente seguirá condicionando las votaciones en el plano local y en las próximas elecciones presidenciales», concluye Jaramillo.

CRISIS DE LOS TRADICIONALES

Otro aspecto que se visualiza es la confirmación de la crisis en que están sumidos desde hace años los partidos tradicionales, Liberal y Conservador, que dominaron gran parte de la vida política del país en el siglo pasado.

Su liderazgo quedó ahora en manos de coaliciones y movimientos ciudadanos que capitalizaron la poca sintonía de sus dirigentes con el pueblo que reclama más atención a sus necesidades.

En palabras del exsenador liberal Juan Fernando Cristo la jornada del domingo representó «un fracaso absoluto de todos los partidos, sin excepción; los partidos demostraron que hoy en día no interpretan el sentimiento de la ciudadanía, demostraron una decadencia muy grande del respaldo ciudadano». EFE