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La vida de un patricio manizaleño en la pluma de un brillante historiador

20 de octubre de 2019
Albeiro Valencia Llano
Editorial Manigraf
Manizales, 2019, 364 páginas
ISBN: 978-958-48-7407-8

Ángel María Ocampo Cardona

He terminado mi lectura del libro “Ernesto Gutiérrez Arango: Caminos, Huellas y Legado”, escrito por el historiador Albeiro Valencia Llano y editado con inmejorable pulcritud en la editorial Manigraf, el pasado mes de septiembre. Tuvimos el privilegio de asistir a la concurrida ceremonia de su presentación, en el auditorio del Banco de la República de la ciudad de Manizales, el día 27 de septiembre.

Este nuevo aporte a la historia regional, plasmado en el género de la biografía de personajes ilustres de la historia de la capital de Caldas, nos ha llenado de gran satisfacción, en la medida en que con él, no sólo se cubren vacíos en la ya vasta información que se ha publicado sobre el devenir de Manizales y la región caldense, desde sus épocas fundacionales hasta los tiempos que corren, sino que también se visibilizan aspectos desconocidos de un patriarca manizaleño, cuya celebridad en el mundo de la tauromaquia, le impidió quizás, ser conocido con profundidad en las esferas de la literatura, la historia, la academia, la política y la vida de servicio a la ciudad.

Ernesto Gutiérrez Arango, una personalidad destacada en el concierto de la ciudad de Manizales, visto en la lente del historiador Valencia Llano, se nos hace hoy visible, con justicia, en ámbitos, a mi parecer y con respeto por los taurófilos, de mayor trascendencia que el de los astados, que tanto éxito le han dado a las Ferias de Manizales. Hoy lo he podido ver, gracias a su biografía escrita por el brillante historiador, como un ciudadano profundamente enamorado de su ciudad, hasta el punto de haber trascendido su progenie conservadurista y tal vez aristocrática, para poner su pensamiento al servicio de la transparencia, la sencillez, la honestidad y la independencia en el servicio ciudadano y en el impulso de obras y proyectos que transformaron a la aldeana capital caldense de las primeras décadas del siglo XX en la pujante urbe caldense del siglo XXI, que hoy avanza a pasos acelerados hacia las condiciones de una metrópoli digna de los tiempos modernos. Y lo he podido ver además como el narrador de cuentos costumbristas trabajados en un lenguaje sencillo pero seductor, con los que pintó en estilo realista, la vida cotidiana de los primeros años de la ciudad de Manizales, una arista de su personalidad, tal vez desconocida, a pesar de haber sido un émulo destacado de Rafael Arango Villegas y de Adel López Gómez.

También he podido descubrir, leyendo la biografía de Ernesto Gutiérrez Arango, en la pluma de Albeiro Valencia Llano, al ensayista profundo que analizó los sucesos de la historia regional, con la coherencia de un librepensador, quien no obstante su privilegiada posición socioeconómica, pudo auscultar las sinrazones e inequidades de los desarrollos sociales, culturales y políticos de la gesta fundadora de las poblaciones caldenses.

Cómo me da placer, descubrir de la mano del historiador Valencia Llano, al Ernesto Gutiérrez Arango, pionero de la novela histórica caldense, quien consciente de la necesidad de ser didácticos a la hora de trasmitir el conocimiento del pasado de la región, opta por utilizar la herramienta literaria para plasmar una realidad histórica en trazos novelescos, y así llegar a la mente y al corazón de unos lectores ávidos de conocer su pretérito, sin necesidad de recurrir a los fríos y farragosos párrafos de la historiografía tradicional. Y cómo me place también descubrir al Gutiérrez Arango, académico, impulsor de universidades, para revolucionar la educación en una época en que en las aulas, campeaba el verbalismo y la repetición inocua de datos transcritos en libros apologéticos, que poco servían para transformar el pensamiento y la cultura.

Cuán gratificante es, en fin, descubrir al conductor político, entusiasmado con la idea de impulsar revoluciones sociales pacíficas, desde sus cargos de Alcalde de la ciudad, Rector de la Universidad de Caldas y de la Universidad Autónoma, y líder de una escuela liberal que propugnaba por el saneamiento de las putrefactas costumbres políticas de ayer y de hoy.

Todo lo anterior, justifica y de qué manera, la escritura de una gran biografía. Gracias al historiador Albeiro Valencia Llano por ofrecernos esos magníficos descubrimientos alrededor de la identidad de Ernesto Gutiérrez Arango.