15 de octubre de 2019
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Gabriel Zuluaga Montes El exalcalde de Aranzazu que quiere ser diputado

7 de octubre de 2019
7 de octubre de 2019
Gabriel Zuluaga en medio de Manuel Fernando Tirado y Lisímaco Amador, este último candidato a la alcaldía de Aranzazu.

Por JOSE MIGUEL ALZATE

En tres oportunidades fue candidato a la alcaldía de Aranzazu. La tercera fue la vencida. Las dos primeras veces que recorrió el municipio para tratar de convencer a los ciudadanos de que lo respaldaran en su aspiración perdió por pocos votos. Pero no se dio por vencido. Aunque se fue a trabajar a Bogotá como secretario general de Caprecom, la empresa que manejaba la prestación de servicios de salud al sector de las comunicaciones, nunca pensó en renunciar a su deseo de servirle al pueblo donde vino al mundo. Al terminar los dos mandatos de Alvaro Uribe puso otra vez su nombre a consideración de los electores. En las elecciones del 30 de octubre de 2011 obtuvo 2.749 votos. Superó por 241 votos a su contendor, Jorge William Ruiz. El otro candidato, Fabio Ospina Mejía, obtuvo 1.013 votos.

El deseo de regir los destinos de su pueblo se le despertó cuando empezó a liderar proyectos en beneficio del municipio. Fue después de regresarse de la Capital de la República para manejar la ferretería que su suegro, Arturo Castrillón, había fundado en Aranzazu cuarenta años atrás. Acompañado de su cuñado Mario, se puso al frente del negocio. Traía la experiencia de haber sido funcionario del Banco de Caldas y de la ensambladora Chrysler Colmotores. Había cursado en la Universidad Externado de Colombia la carrera de administrador de empresas, y el conocimiento adquirido le sirvió para sacar adelante la empresa familiar. Cuando lo logró, dejó la ferretería en manos del cuñado, y emprendió nuevos retos en el sector, pero ya en Manizales, donde fundó Himadelca y una distribuidora de pinturas.

Fue durante esos años en que Gabriel Zuluaga Montes se estableció de nuevo en su pueblo cuando empezó a sentir el deseo de servirle a la comunidad. Emprendió entonces, con un grupo de amigos, actividades cívicas para conseguir recursos con destino a la construcción de un coliseo cubierto. Gracias a su dinamismo, al entusiasmo de quienes lo acompañaron en el proyecto y a la disposición del alcalde Mario Restrepo Hoyos, lograron avanzar en su construcción. El municipio puso el lote y el departamento un auxilio de diez millones de pesos. La junta cívica se encargó, vendiendo empanadas y haciendo rifas, del avance de los trabajos. Cuando la obra iba en un 70 por ciento, la entregaron a la administración para que la concluyera.

En la presentación de una obra social como alcalde de Aranzazu, en compañía de su esposa, Alba Eugenia Castrillón.

Haber nacido en la vereda Palmichal, en una finca llamada Las quince letras, no fue obstáculo para que el muchacho inquieto que era Gabriel Zuluaga Montes se forjara un futuro. Su papá, que tenía una fonda bien surtida, decidió un día que tenían que irse a vivir al pueblo. Tomó la determinación porque empezó a ser víctima de una extorsión. Como la fonda fue creciendo, alguien pensó que estaba haciendo mucha plata. Y un día le hizo llegar una boleta donde le decía que tenia que darle una gruesa cantidad de dinero. Don Emilio puso el hecho en conocimiento de las autoridades. Llegaron varias agentes de la policía para capturar al delincuente cuando llegara por la suma pedida. Se escondieron en el zarzo de la casa. El delincuente se enteró. Entonces le notificaron que debía abandonar la finca.

“Pienso que la extorsión de que fue víctima mi papa nos abrió un horizonte nuevo. De no haber sido por eso, posiblemente nos habríamos quedado en la finca, dedicados a labrar la tierra, a coger café, a desyerbar potreros”, dice este hombre que después de haberse desempañado como alcalde de Aranzazu aspira a llegar a la Asamblea de Caldas para trabajar por el progreso de todos los municipios del departamento. “Yo creo que desde esta corporación puedo ayudar para que los pueblos de Caldas mejoren en educación, en vías, en seguridad. Seré un aliado de los alcaldes para que el gobierno departamental ponga sus ojos en las necesidades que tienen”, expresa convencido de que la unión entre lo público, la academia y la empresa privada permitirá condiciones propicias para la inversión, generando empleo y procurando desarrollo.

En un acto público el ahora aspirante a la Asamblea de Caldas acompañado por Óscar Salazar, Ramírez, Secretario de Hacienda en su administración, y por Lina María Gómez Gutiérrez, quien fuera su Secretaria de Gobierno. El intendente Leonardo Fabio García, también en la foto, se desempeñaba como comandante de la estación de policía.

Gabriel Zuluaga Montes es persistente. No se deja vencer por las circunstancias difíciles. Lo demostró cuando después de dos intentos por llegar a la alcaldía, persistió para lograrlo. Y lo ratificó cuando logró, contra el pesimismo de muchos, hacer realidad su sueño como alcalde: recuperar la carrera séptima y construir un centro comercial en la planta baja del edificio donde funciona la alcaldía. Haciendo gestión, buscando el apoyo del Gobierno Nacional, comprometiendo recursos del municipio, entregó al finalizar su mandato una obra que le cambió la cara a Aranzazu y, además, mejoró la movilidad. Hoy quienes en su momento criticaron esta obra reconocen que fue un acierto haberla realizado. La inversión total superó los dos mil seiscientos millones de pesos.

Diecinueve hijos llegaron al hogar formado por Emilio Zuluaga y Nohemi Montes. Sin ser un hombre adinerado, el papa logró sacar la familia adelante. El hijo que en su juventud quiso ser jugador de futbol recuerda que para llevar el sustento a la familia don Emilio se hizo arriero. Arreando una recua de mulas cargadas con bultos de café recorrió los caminos del norte de Caldas. Fueron años difíciles, durmiendo en fondas camineras, poniéndole el cuerpo al sol, mojándose cuando caía un aguacero. Pero cuando logró reunir unos pesitos compró la finca donde vinieron al mundo sus hijos mayores. Cansado de recorrer caminos, acondicionó un local para poner la fonda. Gabriel Zuluaga recuerda con nostalgia las navidades. “En la vereda nos reuníamos para celebrar la llegada del Niño Dios”, dice con alegría.

No fue, en su juventud, un hombre mujeriego. “Con esta cara de hombre serio que le heredé a mi papá me quedaba difícil enamorar mujeres”, cuenta mientras recuerda cómo enamoró a Alba Eugenia Castrillón, la mujer que hoy es su esposa, Dice que era compañera de estudio de su hermana Judith. Un día llegó a la casa para hacer unas tareas con ella. Entonces se la presentó. Comenzaron a charlar, y se fueron enamorando. Años después contrajeron matrimonio. Hoy conforman un bonito hogar. Tiene tres hijos: Cesar Augusto, Juliana y Daniela. Todos son profesionales. Se considera un hombre cariñoso con ellos, un papá que busca orientarlos por el mejor camino, un amigo que está ahí para brindarles apoyo. Le agrada pasar los fines de semana en familia.

Para sus amigos es una persona perfeccionista. Le gusta que las cosas salgan bien. No es un funcionario de esos que les gusta improvisar. Planifica lo que va a hacer. Y sabe asesorarse. Su paso por la Alcaldía de Aranzazu es recordado porque hizo una administración austera en el gasto y, sobre todo, transparente en el manejo de los recursos públicos. Tanto que su gestión fue exaltada por el Procurador General de la Nación. Llevó al municipio a los primeros puestos en el ranking departamental de eficiencia fiscal, y en el Senado de la Republica se hizo mención a la transparencia en los procesos. “Esto me llena de orgullo, porque demostramos que se puede manejar un municipio sin robar”, contesta cuando se le pregunta por el significado de los reconocimientos que recibió como alcalde.

Gabriel Zuluaga Montes es un enamorado del teatro. Hizo parte del grupo Experimental de Teatro dirigido por Aníbal Salazar Soto, que en representación de Aranzazu obtuvo en 1970 el primer puesto en el Festival Departamental de Teatro con la obra “Historia de un anciano que quedó viudo”. Como alcalde reunió en Aranzazu, en una semana cultural, a varios de los actores que en ese año conformaron el grupo, para hacer un montaje de la obra. El evento fue un éxito. El Centro Cultural se llenó esa noche. Cuando se le pregunta que significó para el haber sido parte del grupo premiado en aquella época, contesta con satisfacción: “Fue una experiencia maravillosa. Todo el pueblo celebró nuestro triunfo”. Entonces recuerda que fueron recibidos con el carro de bomberos.

Dice que quiere llegar a la asamblea para servirle a Caldas. Lo hace con el Partido Centro Democrático porque piensa que es una agrupación política que trabaja para hacer de Colombia un país mejor. Amigo de sus amigos, tiene en el excandidato presidencial Oscar Iván Zuluaga a uno de sus mejores aliados para trabajar por el departamento. Todo porque lo une al hijo de Pensilvania una amistad de muchos años. Tanto que fue, cuando el exmInistro llegó al Senado de la Republica, quinto renglón en su lista. Como zuluaguista que es, sostiene que a Oscar Iván le robaron la presidencia. Y culpa de ello a Juan Manuel Santos. “Esa elección la tenía ganada Oscar Iván. Era muy difícil superar la diferencia en votos que le sacó en la primera vuelta. En la Costa Atlántica funcionó la mermelada”. indica con convicción.