26 de febrero de 2021
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Cinco consejos para abordar las preguntas difíciles de los niños y no agobiarse en el intento

31 de octubre de 2019
31 de octubre de 2019

En un mundo tan agitado y con tantos estímulos a nuestro alrededor, siempre estamos corriendo para resolver un asunto, llegar a tiempo a una reunión, contestar una llamada o un mensaje de texto, cumplir con compromisos de la casa, entre otras muchas situaciones. Sin embargo, como padres, valdría la pena hacer una pausa acompañado de una profunda y lenta respiración que nos ayude a observarnos y pensar en: ¿Cómo acompañamos la curiosidad de los niños y más cuando no sabemos responder sus preguntas?

Cabe destacar que, un niño entre los cuatro a los ocho años aprende a través de las sensaciones en su cuerpo, las cuales serán contundentes para organizar y estructurar su mente. Por lo anterior, los niños tienen muchos interrogantes y comparten sus ocurrencias como búsqueda y explicación de lo que sucede consigo mismos, con los otros y el mundo que los rodea.

La expresión de su curiosidad es un buen síntoma de que el cerebro del niño va desarrollándose de manera apropiada. Y aunque contestar tantas preguntas puede ser agotador, nuestra actitud para responderlas será vital para la comprensión del mundo, cultivar su amor por el conocimiento, brindar seguridad al exponer sus ideas formando un criterio propio de los mensajes y aprendizajes, mejorar la capacidad de comunicación y favorecer sus relaciones interpersonales, entre otras virtudes más.

Cinco consejos que no facilitaran esta experiencia:

  1. Escucha sin juicio buscando la comprensión de manera empática.
  2. Brinda respuestas concretas, sencillas, con un lenguaje que puedan comprender. Si quieres usar palabras nuevas debes explicarlas.
  3. Contesta con otra pregunta, ayúdalos a pensar devolviendoles otra pregunta, esto, los motivas a que ellos mismos consigan la respuesta. Por ejemplo: ¿Y a ti qué se te ocurre?, ¿Por qué crees que ocurrió eso?, ¿Cómo podría arreglarse esa situación?”
  4.  Se la fuente más confiable. Toma tu tiempo para explicar de una manera sencilla temas que corresponden al mundo adulto, como aspectos políticos, violencia, delitos, desastres naturales, entre otros.
  5. Fomenta siempre la verdad y valores en cada respuesta explicando sus dudas a partir de experiencias de la realidad que vive el niño en su colegio, barrio y familia.

Aprovecha los múltiples recursos en nuestro alrededor como la ciudad, los parques, los museos o la tecnología que permitan explorar a tu hijo, siempre con supervisión, guía e interesándose en brindar la mejor versión de ti como adulto confiable. Además de cuidar también el bienestar del niño con una sana alimentación rica en nutrientes para que su cuerpo siga siendo el sensor de su aprendizaje.