21 de noviembre de 2019
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Tres poemas de amor

8 de septiembre de 2019
Por Jorge Emilio Sierra Montoya
Por Jorge Emilio Sierra Montoya
8 de septiembre de 2019

El pasado domingo, EJE 21 dio la primicia informativa del lanzamiento de mi nuevo libro: Poemas de amor… y de humor, la cual, por cierto y por fortuna, fue lo más leído en ese día por los lectores de este importante e influyente portal.

“Poesía romántica en el mes del amor” se tituló aquella noticia que destacaba, como es apenas obvio, la oportunidad de dicha publicación en septiembre, cuando todos los colombianos celebramos el Día del amor y la amistad.

Por ello, por la amplia acogida que recibió ese registro periodístico y la cercanía de la citada celebración, me permito publicar (previa autorización de los directores de EJE 21) tres poemas románticos de la obra recién editada por Amazon en sus versiones impresa y digital.

Cabe anotar que otros cuatro poemas del libro Poemas de amor… y de humor fueron finalistas de recientes concursos internacionales de poesía, convocados por la editorial española Mundo Escritura.

  • Buenos días, amor

Buenos días, amor. La tibia noche,

que con su manto de estrellas nos cubrió,

se aleja lentamente y en silencio,

apenas brilla el sol.

 

Levántate, mujer. Tu suave cuerpo,

que al mío estuvo atado con pasión,

recuperó las fuerzas ya perdidas

en medio del calor.

 

Dame un abrazo, sí. O un simple beso.

O hazme, si quieres, una confesión.

Confiesa, por ejemplo, que aún deseas

nuestra perfecta unión.

 

Conserva los recuerdos, las caricias;

conserva sobre todo, viejo amor,

las palabras que apenas murmuraba

cerca del corazón.

 

Y cuando el día avance, cuando el mundo

nos tienda una barrera entre los dos,

comprende que la noche aún nos busca

para estar solos, tú y yo.

 

  • Soledad

 

El mar, el vasto mar que pareciera

agitarse hasta el fondo en su emoción,

y que se pierde allá, en la lejanía,

como un barco sin rumbo ni timón.

 

El cielo, un cielo azul, a la distancia

es bella sinfonía del color,

por donde cruza el viento y lo acaricia,

suave brisa que calma el corazón.

 

Las aguas, que se mecen, aún brillan

en una extraña danza bajo el sol,

y todo es alegría, todo es vida…,

¡hasta el silencio canta su canción!

 

Y mientras oigo al mar y miro al cielo,

mientras siento la brisa y el calor,

mientras la tierra entera me sonríe,

yo solo quiero estar contigo, amor.

 

  • Hoy sé por qué

 

Hoy sé por qué la mar crece y se agita,

y las estrellas brillan en la noche,

y las flores florecen, y el silencio

es palabra de Dios en la mañana.

 

Hoy sé por qué las risas de los niños

son tan simples y castas; por qué el cielo

es azul, tiene nubes y está en lo alto,

y por qué cuando llueve, canta el alma.

 

Hoy sé por qué las lágrimas son tibias,

por qué el atardecer es pasajero,

por qué la luz del sol brilla en su marcha

y por qué el viento gime entre los árboles.

 

Hoy sé por qué mis manos aún tiemblan

y el corazón golpea en mis entrañas

y mis ojos se iluminan al verte…

Simplemente, mujer, es porque te amo.

 

(*) Miembro correspondiente de la Academia Colombiana de la Lengua – [email protected]